Monje Mont
Poeta reconocido en el portal
Por el sacro amor de mis burdeles,
soy la puta que ayer llamé
desde las últimas escarpas de la agenda,
la que hoy expira en un gemido
la que se mete la mano entre mis piernas,
la mujer que jamás reconoció mi puerta
pero está conmigo.
Despabilada de delirios hace vías,
despabilada de fríos hace inviernos
y se le hace crónico el destino.
Ella canta las heridas en mi espalda
desangra las luces,
y el cielo es el mar de cuervos
que infectó sus pies.
Se asfixia entonces con mi propia lengua,
me degüella acaso,
con el trillado cuento de seguir amándose
en las formas que dibujó en mi cuerpo.
soy la puta que ayer llamé
desde las últimas escarpas de la agenda,
la que hoy expira en un gemido
la que se mete la mano entre mis piernas,
la mujer que jamás reconoció mi puerta
pero está conmigo.
Despabilada de delirios hace vías,
despabilada de fríos hace inviernos
y se le hace crónico el destino.
Ella canta las heridas en mi espalda
desangra las luces,
y el cielo es el mar de cuervos
que infectó sus pies.
Se asfixia entonces con mi propia lengua,
me degüella acaso,
con el trillado cuento de seguir amándose
en las formas que dibujó en mi cuerpo.
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