Coronado Smith
Poeta recién llegado
EL ROSTRO DE LEVIATÁN
Se come tus entrañas
y se pasea por tu mente,
degustando tu cerebro,
desovando la serpiente.
Ratas salen de las tripas,
y se pasean por tu cuerpo,
llenando de infecciones
la visión de tu intelecto.
Sientes en tus carnes
el latir de su inmundicia,
su solo contacto,
te acongoja y aterroriza.
Culebrea por tus venas
enfangándolas de fango,
robando tu vitalidad
y tu vida secando.
Es el rostro de Leviatán
que se quita su disfraz,
se funde con tu espíritu
para tu alma robar.
Se come tus entrañas
y se pasea por tu mente,
degustando tu cerebro,
desovando la serpiente.
Ratas salen de las tripas,
y se pasean por tu cuerpo,
llenando de infecciones
la visión de tu intelecto.
Sientes en tus carnes
el latir de su inmundicia,
su solo contacto,
te acongoja y aterroriza.
Culebrea por tus venas
enfangándolas de fango,
robando tu vitalidad
y tu vida secando.
Es el rostro de Leviatán
que se quita su disfraz,
se funde con tu espíritu
para tu alma robar.