Recuerdo cuando decias que seria eterno,
Cuando firmabas con estrellas
Nuestro compromiso en el firmamento
Y en cada noche de desbordante pasion,
Donde los besos eran eternos
Y perdiamos del mundo toda nocion,
Donde solo entre tus gemidos
Y el celestial roce de tu cuerpo
Pude darme cuenta
Que habia dejado de ser un hombre cuerdo.
Cai en la dulzura de tu miel,
Cai entre tus sabanas
Y el suave y fuerte contacto de tu piel,
Te observaba completa
Como un leon cauteloso
Acechando a su presa,
Volviendote mia con cada movimiento,
Volviendome tuyo
Con cada uno de tus gestos,
Eramos uno, eramos la dualidad
Entre ser amo y esclavo,
Presa y fiera,
la cordura que perdi
Y la locura que me espera.