EL RINCÓN SELVÁTICO
Fiat umbra! y brotó el jardín cercano
que para ti, tan solo fuera hecho,
sirviéndote la fronda como techo
y el frescor matinal de amor temprano.
No muy lejos, el río de tu mano,
lo hiciera navegable en tu derecho,
y el cauce lo vio bueno, satisfecho
de que no fue su creación en vano.
Y las hojas carnosas te rodean,
y las flores que tanto te recrean,
con el agua, al llover, de rama en rama,
hecha, entonces, finísimos cristales
de aéreos y dulces manantiales
en los que Dios susurra que te ama.
Salva González Moles.
21/2/2026.
Fiat umbra! y brotó el jardín cercano
que para ti, tan solo fuera hecho,
sirviéndote la fronda como techo
y el frescor matinal de amor temprano.
No muy lejos, el río de tu mano,
lo hiciera navegable en tu derecho,
y el cauce lo vio bueno, satisfecho
de que no fue su creación en vano.
Y las hojas carnosas te rodean,
y las flores que tanto te recrean,
con el agua, al llover, de rama en rama,
hecha, entonces, finísimos cristales
de aéreos y dulces manantiales
en los que Dios susurra que te ama.
Salva González Moles.
21/2/2026.
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