Poetita azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL POETA Y SU PRINCESA.
En una noche terrorífica lloraba,
las nubes formaban un remolino,
la noche lloviznaba.
Me pregunte: ¿Será un duende,
que en esta tétrica noche camina?
Mi alma ardía por dentro ,la tierra temblaba.
Entonces oí susurrar una palabra,
logré descifrar entre su voz cortada.
“Soy tu princesa enamorada”.
¡Ah! recuerdo muy bien,
cerca estaba el cementerio Baquijano.
Alguien ahí se quejaba ; lloraba,
me acerqué a ver que sucedía;
de inmediato un búho voló,
me quedé pálido y frío,
talvez más frío que el hielo,
como ningún humano sobre la faz de la tierra,
hubiera sentido miedo.
Ahora que estás aquí,no te vayas;
logré escuchar en voz baja;
mientras miraba al espacio,
y se ocultaba la luna llena.
Con las manos tocándome la barba;
pensaba cada minuto más y más.
Quedarme en este plutónico lugar sin habitar ; jamás.
Sentí una palmada en mi hombro,
miré hacia atrás ; sólo tinieblas y nada más.
Entonces me quedé en reposo,
respiré profundo en esa noche serena.
¡Diablos!- exclame- son las cuatro de la mañana,
temblando como títere; empezaba a huir sin tardanza,
otra vez oí decir ; ¡Tranquilo poeta!
“Soy tu princesa enamorada. ”
Sentado pensaba, en estas cosas raras,
permanecía sin mediar una palabra.
Pero si me habla de amor; será bella,
quisiera ver su angelical cara.
Entonces el aire se puso denso,
coros celestiales se acercaba
¡Dios!- Grité- ¿De dónde salieron;
quizá del cielo o de otra morada?
Solamente atiné a mover un dedo,
y del viento escuche decir:
“Soy tu princesa enamorada”.
En el silencio de aquella negra noche;
permanecí rezando; tonto y temeroso,
levantando el mentón hacia el cielo,
miré cruzar las estrellas.
La piel se eriza y se hiela,
al oír su voz de la oscuridad decir;
Mí triste y desconsolado amado,
no abrases mi fría tumba ,regresa a tu cuarto
y déjame descansar en paz.
“No regresaré más.”
Dejarte descansar en paz, de ninguna manera,
soy el único humano mortal que te puede hablar.
Me queda claro ; que es fuera de lo normal,
hablar con una doncella muerta.
Empieza a llover , las hojas vuelan como plumas,
el aroma de mi doncella se va , hay soledad.
De las entrañas de la luna logré escuchar;
su voz débil en la oscuridad.
“Volver ; nunca más”.
En ese lugar gélido y misterioso;
una mordaz llovizna caía .
Por un momento me quedé reflexionando…
¡Dios! ¡Ayúdame! hasta ahora no he visto ,
a mi hermosa y triste amada.
En el ébano derecho se dibujaba unas letras,
se podía leer, con el resplandor de una lámpara.
“Soy tu princesa enamorada.”
En esto cavilaba; frente a la lápida,
sin un gesto, sin pronunciar nada,
acariciado por la luz de una luciérnaga,
abrigadopor un terciopelo ; en plena tiniebla.
Un búho tartamudeando empezó a exclamar.
¡Vete a casa! ¡vete ya!…
Tu princesa enamorada;
“no volverá ; nunca más.”
En una noche terrorífica lloraba,
las nubes formaban un remolino,
la noche lloviznaba.
Me pregunte: ¿Será un duende,
que en esta tétrica noche camina?
Mi alma ardía por dentro ,la tierra temblaba.
Entonces oí susurrar una palabra,
logré descifrar entre su voz cortada.
“Soy tu princesa enamorada”.
¡Ah! recuerdo muy bien,
cerca estaba el cementerio Baquijano.
Alguien ahí se quejaba ; lloraba,
me acerqué a ver que sucedía;
de inmediato un búho voló,
me quedé pálido y frío,
talvez más frío que el hielo,
como ningún humano sobre la faz de la tierra,
hubiera sentido miedo.
Ahora que estás aquí,no te vayas;
logré escuchar en voz baja;
mientras miraba al espacio,
y se ocultaba la luna llena.
Con las manos tocándome la barba;
pensaba cada minuto más y más.
Quedarme en este plutónico lugar sin habitar ; jamás.
Sentí una palmada en mi hombro,
miré hacia atrás ; sólo tinieblas y nada más.
Entonces me quedé en reposo,
respiré profundo en esa noche serena.
¡Diablos!- exclame- son las cuatro de la mañana,
temblando como títere; empezaba a huir sin tardanza,
otra vez oí decir ; ¡Tranquilo poeta!
“Soy tu princesa enamorada. ”
Sentado pensaba, en estas cosas raras,
permanecía sin mediar una palabra.
Pero si me habla de amor; será bella,
quisiera ver su angelical cara.
Entonces el aire se puso denso,
coros celestiales se acercaba
¡Dios!- Grité- ¿De dónde salieron;
quizá del cielo o de otra morada?
Solamente atiné a mover un dedo,
y del viento escuche decir:
“Soy tu princesa enamorada”.
En el silencio de aquella negra noche;
permanecí rezando; tonto y temeroso,
levantando el mentón hacia el cielo,
miré cruzar las estrellas.
La piel se eriza y se hiela,
al oír su voz de la oscuridad decir;
Mí triste y desconsolado amado,
no abrases mi fría tumba ,regresa a tu cuarto
y déjame descansar en paz.
“No regresaré más.”
Dejarte descansar en paz, de ninguna manera,
soy el único humano mortal que te puede hablar.
Me queda claro ; que es fuera de lo normal,
hablar con una doncella muerta.
Empieza a llover , las hojas vuelan como plumas,
el aroma de mi doncella se va , hay soledad.
De las entrañas de la luna logré escuchar;
su voz débil en la oscuridad.
“Volver ; nunca más”.
En ese lugar gélido y misterioso;
una mordaz llovizna caía .
Por un momento me quedé reflexionando…
¡Dios! ¡Ayúdame! hasta ahora no he visto ,
a mi hermosa y triste amada.
En el ébano derecho se dibujaba unas letras,
se podía leer, con el resplandor de una lámpara.
“Soy tu princesa enamorada.”
En esto cavilaba; frente a la lápida,
sin un gesto, sin pronunciar nada,
acariciado por la luz de una luciérnaga,
abrigadopor un terciopelo ; en plena tiniebla.
Un búho tartamudeando empezó a exclamar.
¡Vete a casa! ¡vete ya!…
Tu princesa enamorada;
“no volverá ; nunca más.”
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