Armonia
Poeta veterana
El pimiento vanidoso
Lo que ocurrió en un momento
en los puestos del mercado
una noche ya cerrado,
les voy a contar el cuento
Pues resulta que un pimiento
estaba rojo de rabia
colocaron en su savia
su fecha de vencimiento.
estaba rojo de rabia
colocaron en su savia
su fecha de vencimiento.
Entre pimientos mayores
lo pusieron por error
y entre tanto trovador
le subían los colores.
lo pusieron por error
y entre tanto trovador
le subían los colores.
-¡Esta suerte no es la mía!,
¡yo soy el mejor de todos!-
esponjado hasta los codos
entre tanta habladuría.
¡yo soy el mejor de todos!-
esponjado hasta los codos
entre tanta habladuría.
Se sentía omnipotente,
pero lo que no sabía
es lo que le ocurriría
la mañana siguiente.
pero lo que no sabía
es lo que le ocurriría
la mañana siguiente.
Cuando abrieron el mercado
estaba el pimiento ufano
pues muy cerca de una mano
él se encontraba abrigado.
estaba el pimiento ufano
pues muy cerca de una mano
él se encontraba abrigado.
-No me sirve así de verde-
dijo una linda señora,
el pimiento no ve ahora
y sólo siente que pierde.
dijo una linda señora,
el pimiento no ve ahora
y sólo siente que pierde.
Ella compró los mayores
y al vanidoso dejaba
que al verse solo, lloraba
lamentando sus clamores.
y al vanidoso dejaba
que al verse solo, lloraba
lamentando sus clamores.
La lección la he aprendido,
ya no seré un vanidoso
pues por gritón y aduloso
me he quedado sorprendido.
ya no seré un vanidoso
pues por gritón y aduloso
me he quedado sorprendido.
Así nuestro verde amigo
pasó de ser vanidoso
a ser justo y muy juicioso
y a todos daba su abrigo.
pasó de ser vanidoso
a ser justo y muy juicioso
y a todos daba su abrigo.
Quién de su suerte se queja
puede tenerla peor
cuando por quejarse deja
de obtener una mejor.
puede tenerla peor
cuando por quejarse deja
de obtener una mejor.