viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
[center:a700911ad4]
El pensamiento juega a ser corriente,
de agua veloz que arrastra espino negro
que hiere con sus pinchos el cerebro
para andar sólo quietas en la muerte.
El pensamiento finge ser humano,
inteligencia dada a monos sabios
que escapa casi siempre por los labios
y se evapora en bronca con las manos.
El pensamiento dormirá cansado
siempre que alcance su invariable sino,
transporte fijo hacia los amados
buscando con tesón en su mezquino
copular y reproducir clavados
sus gigantescos genes de uno mismo.[/center:a700911ad4]
El pensamiento juega a ser corriente,
de agua veloz que arrastra espino negro
que hiere con sus pinchos el cerebro
para andar sólo quietas en la muerte.
El pensamiento finge ser humano,
inteligencia dada a monos sabios
que escapa casi siempre por los labios
y se evapora en bronca con las manos.
El pensamiento dormirá cansado
siempre que alcance su invariable sino,
transporte fijo hacia los amados
buscando con tesón en su mezquino
copular y reproducir clavados
sus gigantescos genes de uno mismo.[/center:a700911ad4]