• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El palpitar de mi corazón

Angelluzgris

Poeta recién llegado
El palpitar de mi corazón

me recordó

las razones por las que te perdoné tanto.

Destructor de mundos,

tú que arrancaste

y destruiste todo a tu paso.


Me dejaste en ruinas,

y sentí el sacrificio de mi corazón

una vez más.


Volví a observarme

como quien entregó todo

y se negó a sí misma

en el abismo de sus pesares,

esos que guardé con tanta profundidad

para no ser herida una vez más.


Pero fue en vano cuando te conocí,

porque supe que necesitaba tus caricias

para despertar mis tormentos.


Respiro agitada cuando estás cerca.

No quiero detenerte,

pero esto está por ocurrir.


Lo sé.


Eres tú,

el huracán devastador de mi corazón,

y por más que tiemblo

quiero que pase.


No quiero detenerte,

pero tampoco podría,

si pudiera.


Quise ahogarme en tu sudor,

sentir la fuerza de tu verso

penetrando mis pensamientos,

como en cada encuentro de destrucción

que te permití

solo porque no quise soltarte.


Hoy despierto con esas sensaciones

donde mi cuerpo aún te recuerda,

y temo decir que, aunque lo extraño,

sé que no fue amor.


Fue solo el fuego de tu sable,

ese que quería satisfacerse a sí mismo…

Y hoy puedo verlo con claridad.


Aunque todo quedara en ruinas,

supe que lloraría tanto

cuando despertara…


Te juro que pensé

que no serías un dios falso más,

pero lo eres.
 
El palpitar de mi corazón

me recordó

las razones por las que te perdoné tanto.

Destructor de mundos,

tú que arrancaste

y destruiste todo a tu paso.


Me dejaste en ruinas,

y sentí el sacrificio de mi corazón

una vez más.


Volví a observarme

como quien entregó todo

y se negó a sí misma

en el abismo de sus pesares,

esos que guardé con tanta profundidad

para no ser herida una vez más.


Pero fue en vano cuando te conocí,

porque supe que necesitaba tus caricias

para despertar mis tormentos.


Respiro agitada cuando estás cerca.

No quiero detenerte,

pero esto está por ocurrir.


Lo sé.


Eres tú,

el huracán devastador de mi corazón,

y por más que tiemblo

quiero que pase.


No quiero detenerte,

pero tampoco podría,

si pudiera.


Quise ahogarme en tu sudor,

sentir la fuerza de tu verso

penetrando mis pensamientos,

como en cada encuentro de destrucción

que te permití

solo porque no quise soltarte.


Hoy despierto con esas sensaciones

donde mi cuerpo aún te recuerda,

y temo decir que, aunque lo extraño,

sé que no fue amor.


Fue solo el fuego de tu sable,

ese que quería satisfacerse a sí mismo…

Y hoy puedo verlo con claridad.


Aunque todo quedara en ruinas,

supe que lloraría tanto

cuando despertara…


Te juro que pensé

que no serías un dios falso más,

pero lo eres.
El corazón muchas veces se sacrifica por el amor.

Saludos
 
Atrás
Arriba