Carorenėe
Poeta asiduo al portal
Es el día de renovación de mi licencia de conducir, la cita en la Comuna es a las 10hs. Salgo de mi casa con comprobantes pagados, licencia vencida y ya que es posible que tendré que esperar a que me llamen me llevo dos libros para entretenerme.
Me siento entre unas 50 personas, promedio de edad: la mía, jubilada. Pantalla al frente con nombres que van pasando uno tras otro. Mis libros quedan en la bolsa, imposible despegar mi mirada de la pantalla, puedo perder el turno. Primero la foto. Pongo la mejor postura, aunque siempre la foto sale horrible y luego el dedo pulgar para huellas digitales, no vaya a ser que me estén reemplazando. Segundo llamado la vista, me pongo los anteojos para manejar y paso el examen. Tercer llamado la audición, acá me esmero y afino mi oído, no quisiera que me bochen. No me bochan pero me dan una licencia por solo un año. Va decayendo mi ánimo, ya no es lo mismo, me empequeñezco y se me van cerrando los tiempos, es así de triste cuando los años pasan, ya no es lo mismo! Tercer llamado el psicólogo, esto lo paso casi cantando, tanto que la encargada me pregunta: porqué le dieron licencia solo por solo un año? Cuarto llamado examen físico: ningún impedimento, declaro que soy sana, aceptan mi declaración y firmo.
Me repongo un poco de mi depresión!! Salgo de la Comuna con la licencia para conducir por un año, solo un año, no está mal, algo es algo y tengo que estar contenta, porque posiblemente pueda renovar el año que viene y porque me siento todavía libre y autónoma, que es lo que quisiera mantener por toda mi vida.
La calle me espera, haré compras de Navidad a pesar del fuerte vendaval y lluvia que me acosa.
Me siento entre unas 50 personas, promedio de edad: la mía, jubilada. Pantalla al frente con nombres que van pasando uno tras otro. Mis libros quedan en la bolsa, imposible despegar mi mirada de la pantalla, puedo perder el turno. Primero la foto. Pongo la mejor postura, aunque siempre la foto sale horrible y luego el dedo pulgar para huellas digitales, no vaya a ser que me estén reemplazando. Segundo llamado la vista, me pongo los anteojos para manejar y paso el examen. Tercer llamado la audición, acá me esmero y afino mi oído, no quisiera que me bochen. No me bochan pero me dan una licencia por solo un año. Va decayendo mi ánimo, ya no es lo mismo, me empequeñezco y se me van cerrando los tiempos, es así de triste cuando los años pasan, ya no es lo mismo! Tercer llamado el psicólogo, esto lo paso casi cantando, tanto que la encargada me pregunta: porqué le dieron licencia solo por solo un año? Cuarto llamado examen físico: ningún impedimento, declaro que soy sana, aceptan mi declaración y firmo.
Me repongo un poco de mi depresión!! Salgo de la Comuna con la licencia para conducir por un año, solo un año, no está mal, algo es algo y tengo que estar contenta, porque posiblemente pueda renovar el año que viene y porque me siento todavía libre y autónoma, que es lo que quisiera mantener por toda mi vida.
La calle me espera, haré compras de Navidad a pesar del fuerte vendaval y lluvia que me acosa.