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El nacimiento de las fábricas

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
Recuerdo los tanques que aplastaron la dignidad de las olas
y el deseo de multiplicarnos como ruinas
cuando los comunistas decidieron la medida de las faldas
o cuantos gusanos eclosionaron de la tumba sostenida en las piernas de nuestras madres.
Tuvimos que inventar un cielo de ladrillos
para sus medusas; inaugurar la bicicleta como forma de abrazar los columpios.
Y morir entre las filas de unos abuelos que esperaban frente a la puerta
adictos al sistema virgen, a la cura irracional del cáncer.
Desconocernos mientras la fauna eclesiástica nos expulsaba de su éter divino
hacia el lugar donde los látigos. Dolernos por ser paupérrimos
entre truenos de sal, escupidos por los dioses de la cobardía.
La identidad prometida fue un fiasco, nos convertimos en camaradas inútiles,
portadores de hoz y martillo, sanguíneos tambores golpeados a diario.
Fuimos especie de almas no conquistadas, pero almacenadas en una raza de suicidas.
 
Última edición:
P1010080.JPG

LOS ORADORES DE JUAN CARLOS DISTEFANO...

Muy bueno lo tuyo...
 
Tiene fuerza tu poema Marius, buena crítica a una dictadura, que aunque de ideas sociales, dictadura, las ideas se suelen transformar y corromper cuando tienen poder. Tus imágenes siempre geniales amigo. Un abrazo grande.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX a tu siempre original pluma.
 
Bello, intenso y doloroso retrato de un pueblo bajo el yugo de una dictadura, (que como todas), amputan los derechos, las ilusiones, y hasta la identidad de las generaciones que las sufren en sus carnes,...y de las posteriores que arrastran las secuelas.
Extraordinaria obra, Marius, ...un poema inmenso. Mis aplausos, querido amigo. Un abrazo.
 
Última edición por un moderador:
Me recordaste la niñez, de alguna forma, con este poema. Yo también crecí en medio de una dictadura y, sea de un signo u otro, es un sistema que sólo trae deshumanización, tiranía y miseria. Gran poema, querido amigo. Imágenes de una gran impacto visual. Mis estrellas para ti. Abrazos y feliz fin de semana.
 
Me encanta como escribes amigo, cada día más, a veces me cuesta encontrar las palabra, para poder describir la profundidad, s,ensibilidad y raciocinio qque hay e tus letras, gracias por dejarme disfrutar de ellas amigo.
Un abrazo
 
Las esperanzas rotas amigo Marius,
los sueños arrastrados por el suelo.

Leerte siempre se convierte en algo maravilloso.
Gracias por este regalo. Un saludo.
Te dejo reputación.
 
[FONT=&quot]El nacimiento de las fábricas; otro modo de explotar a la humanidad… y de desterrar lo que de humano quedaba en la sociedad. La revolución industrial, ¡pero qué revolución!... y el poder para los obreros solo consistió en trabajar más, y a un módico precio.
[FONT=&quot]Excelente, con esos giros e imágenes que remarcan el poema.
[FONT=&quot]Un abrazo amigo Prisionero, y muy grata lectura.
 
Recuerdo los tanques que aplastaron la dignidad de las olas
y el deseo de multiplicarnos como ruinas
cuando los comunistas decidieron la medida de las faldas
o cuantos gusanos eclosionaron de la tumba sostenida en las piernas de nuestras madres.
Tuvimos que inventar un cielo de ladrillos
para sus medusas; inaugurar la bicicleta como forma de abrazar los columpios.
Y morir entre las filas de unos abuelos que esperaban frente a la puerta
adictos al sistema virgen, a la cura irracional del cáncer.
Desconocernos mientras la fauna eclesiástica nos expulsaba de su éter divino
hacia el lugar donde los látigos. Dolernos por ser paupérrimos
entre truenos de sal, escupidos por los dioses de la cobardía.
La identidad prometida fue un fiasco, nos convertimos en camaradas inútiles,
portadores de hoz y martillo, sanguíneos tambores golpeados a diario.
Fuimos especie de almas no conquistadas, pero almacenadas en una raza de suicidas.

Derechos e ilusiones rotas en un acecho de engaños, aciago suspiro de realidades que
versan abismos erroneos. felicidades. luzyabsenta
 
Recuerdo los tanques que aplastaron la dignidad de las olas
y el deseo de multiplicarnos como ruinas
cuando los comunistas decidieron la medida de las faldas
o cuantos gusanos eclosionaron de la tumba sostenida en las piernas de nuestras madres.
Tuvimos que inventar un cielo de ladrillos
para sus medusas; inaugurar la bicicleta como forma de abrazar los columpios.
Y morir entre las filas de unos abuelos que esperaban frente a la puerta
adictos al sistema virgen, a la cura irracional del cáncer.
Desconocernos mientras la fauna eclesiástica nos expulsaba de su éter divino
hacia el lugar donde los látigos. Dolernos por ser paupérrimos
entre truenos de sal, escupidos por los dioses de la cobardía.
La identidad prometida fue un fiasco, nos convertimos en camaradas inútiles,
portadores de hoz y martillo, sanguíneos tambores golpeados a diario.
Fuimos especie de almas no conquistadas, pero almacenadas en una raza de suicidas.

Se me vienen recuerdos a la memoria al leerte, historias fuertemente contadas y vividas.
un poema muy fuerte de estructura y con la claridad que solo tu posees en esta entrega, felicidades prisi, no te pierdas que se te extraña mucho grandioso amigo y Rey de las metáforas.
Abrazos prisi.
 
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