• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El mundo

JuanXXIV

Poeta recién llegado
Publico este poema en este foro, pues, a pesar de contener elementos religiosos, prefiero que sea más como una reflexión de cómo ha cambiado en los últimos años el mundo que como una mística. Muchas gracias.

Cordialmente,


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El mundo se ha vuelto gris,

Señor mío y Dios mío,

se ha perdido el bello amor,

y la esencia del color.


No veo al colibrí,

solo veo al gris señor,

del dinero señor

abusando al amor.


Así, yo no crecí,

crecí con el amor,

crecí con el fervor

y con el buen humor.


Yo no pertenecí

al mundo del calor,

al mundo del actor,

al mundo del falso.


Yo en otro amanecí,

en el del viejo honor,

en el del buen favor,

en el del Buen Pastor.


Así es cómo yo crecí,

con el antaño fervor

por la Iglesia, el Pastor

y con el viejo amor.


El mundo en dónde crecí,

su dueño era el color,

uno multicolor,

y del amor, señor.


Ahí yo pertenecí,

al mundo del cantor,

al mundo del candor,

al mundo del blancor.


Al trono de marfil

de la infancia señor,

del adulto furor

y amor del soñador.


Ay, su único rubí,

hurtado para horror

de todo el soñador

que fuese portador.


El bello capulí,

no es más alumbrador,

cautivo del señor

es, del cantor temor.


Mas aún canta en mí

la brasa del ardor,

de aquel fiel portador

de antaño honor.


La luz del querubín,

que aún, cómo yo portador,

es voz del amador

e hijo del buen humor.


En este mundo gris,

dónde el emperador

es el mal contador,

de Wall Street inversor.


Volverá la flor de lis

a reinar con el amor,

de heraldo corazón

y del rubí amador.


Hija fiel del bello Asís,

emblema del Borbón,

sueño del buen masón,

del buen Mozart amor.


Del fiel Carmelo anís,

radiante cómo el Sol,

sueño del portador,

llama de mi Señor.


Tú, hermoso y fiel jazmín,

el buen restaurador

que vendrá por el masón,

para amar el ambón.





Y volverá el jazmín,

buen unificador

del mundo del amor,

volviendo a ser señor.

Y cantará el jazmín,
junto al fiel sembrador,
el canto redentor,
del Reino del Amor.
 
Publico este poema en este foro, pues, a pesar de contener elementos religiosos, prefiero que sea más como una reflexión de cómo ha cambiado en los últimos años el mundo que como una mística. Muchas gracias.

Cordialmente,


--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El mundo se ha vuelto gris,

Señor mío y Dios mío,

se ha perdido el bello amor,

y la esencia del color.


No veo al colibrí,

solo veo al gris señor,

del dinero señor

abusando al amor.


Así, yo no crecí,

crecí con el amor,

crecí con el fervor

y con el buen humor.


Yo no pertenecí

al mundo del calor,

al mundo del actor,

al mundo del falso.


Yo en otro amanecí,

en el del viejo honor,

en el del buen favor,

en el del Buen Pastor.


Así es cómo yo crecí,

con el antaño fervor

por la Iglesia, el Pastor

y con el viejo amor.


El mundo en dónde crecí,

su dueño era el color,

uno multicolor,

y del amor, señor.


Ahí yo pertenecí,

al mundo del cantor,

al mundo del candor,

al mundo del blancor.


Al trono de marfil

de la infancia señor,

del adulto furor

y amor del soñador.


Ay, su único rubí,

hurtado para horror

de todo el soñador

que fuese portador.


El bello capulí,

no es más alumbrador,

cautivo del señor

es, del cantor temor.


Mas aún canta en mí

la brasa del ardor,

de aquel fiel portador

de antaño honor.


La luz del querubín,

que aún, cómo yo portador,

es voz del amador

e hijo del buen humor.


En este mundo gris,

dónde el emperador

es el mal contador,

de Wall Street inversor.


Volverá la flor de lis

a reinar con el amor,

de heraldo corazón

y del rubí amador.


Hija fiel del bello Asís,

emblema del Borbón,

sueño del buen masón,

del buen Mozart amor.


Del fiel Carmelo anís,

radiante cómo el Sol,

sueño del portador,

llama de mi Señor.


Tú, hermoso y fiel jazmín,

el buen restaurador

que vendrá por el masón,

para amar el ambón.





Y volverá el jazmín,

buen unificador

del mundo del amor,

volviendo a ser señor.

Y cantará el jazmín,
junto al fiel sembrador,
el canto redentor,
del Reino del Amor.
Sólo el amor puede restaurar la unidad en el mundo.
Aún quedan esperanzas.

Saludos
 
Atrás
Arriba