Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El mudo ayer
Los colosos osos,
los confusos usos,
los intactos pactos,
asombroso el foso,
lo camuflo bufo
con exacto tracto.
El casón molón,
la casita lita,
como viejo hierro,
labrador que labra,
el señor mayor,
la canita quita
de su barba larga.
Madre, ¿y el ayer?
No me hablasteis del ayer
Me encuentro en el presente
de un futuro instante permanente,
y se suceden y suceden
sin yo ser el dueño de mi vida.
Cómo voy a estar reconociendo
los caminos y huellas de pasos sin ayer
No podré de esas mañanas saber nada
porque mis mañanas se quedaron a la puerta
esperando por la tarde que se fue.
¿Deberé creer, madre,
que no soy dueño de mi destino?
Todo ha sucedido,
y nada es pasado,
nada de nada es motivo,
dime tú, si eres la causa
Los colosos osos,
los confusos usos,
los intactos pactos,
asombroso el foso,
lo camuflo bufo
con exacto tracto.
El casón molón,
la casita lita,
como viejo hierro,
labrador que labra,
el señor mayor,
la canita quita
de su barba larga.
Madre, ¿y el ayer?
No me hablasteis del ayer
Me encuentro en el presente
de un futuro instante permanente,
y se suceden y suceden
sin yo ser el dueño de mi vida.
Cómo voy a estar reconociendo
los caminos y huellas de pasos sin ayer
No podré de esas mañanas saber nada
porque mis mañanas se quedaron a la puerta
esperando por la tarde que se fue.
¿Deberé creer, madre,
que no soy dueño de mi destino?
Todo ha sucedido,
y nada es pasado,
nada de nada es motivo,
dime tú, si eres la causa