marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pintada su cara con la afonía esplendida.
Gesticulaba la improvisación del caballero y el diario,
hace frío y el certero no apremia la osadía del fantasma,
quien seguía su arte alrededor del gentío entusiasta.
Se comenta al oído lo bueno que realiza sus aventuras,
coge su sombrero de copa y juega con la persona con cara de idiota,
la risa se atora en mi garganta con manos ansiosas de aplausos
busco la moneda para premiar su valentía.
Se acerca a mi territorio,
el viento arrasa con mi pelo,
quiero alcanzar su sombrero de copa,
estiro mi mano y un guiño me regala de sus ojos.
Sonrío y me cuesta decidir si fue coquetería o delicadeza,
me apresto a caminar hacia la parada,
hace frío y aun recuerdo al fantasma con su sombrero de copa.
¿Que hará mañana?
y mañana
y mañana...
Gesticulaba la improvisación del caballero y el diario,
hace frío y el certero no apremia la osadía del fantasma,
quien seguía su arte alrededor del gentío entusiasta.
Se comenta al oído lo bueno que realiza sus aventuras,
coge su sombrero de copa y juega con la persona con cara de idiota,
la risa se atora en mi garganta con manos ansiosas de aplausos
busco la moneda para premiar su valentía.
Se acerca a mi territorio,
el viento arrasa con mi pelo,
quiero alcanzar su sombrero de copa,
estiro mi mano y un guiño me regala de sus ojos.
Sonrío y me cuesta decidir si fue coquetería o delicadeza,
me apresto a caminar hacia la parada,
hace frío y aun recuerdo al fantasma con su sombrero de copa.
¿Que hará mañana?
y mañana
y mañana...
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