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Tras colinas, exactamente donde se levanta el sol, los campesinos comienzan una dura tarea, " fertilizar la tierra", dándole frescura y sembrando lo que será su comida durante un mes: maíz, caraotas, y flores para adornar las calles, ya que en pocos días, allí en el pueblo, celebrarían "Pascua". Este pueblito lo llamaron el Cristal, así le pusieron cuando lo ocuparon, se debía a que por las mañanas, saliendo los primeros rayos del sol, se podía apreciar con esplendor un brillo en lo alto de sus casas. Nunca hallaron explicación alguna del extraño brillo, siempre comentaban los ancianos: "quizás sea la época", hace mucho calor y el material en el techo de nuestras casas es de zinc.
En este pueblo abundaban los chismes, diversas clases de personas egoístas, mal intencionadas, tiraban la piedra y escondían la mano; Sólo se les podía ponderar ,tan gran pasión al trabajar.
Acercandoce el esperado momento, se reunieron en la plaza, en dicha reunión, cada uno escogió cual postre traería o exhibiría ante los presentes. Después de haberse repartido lo correspondido, ocurrió algo raro, parecía como si el tiempo se hubiese detenido, se miraron unos a los otros ,y por sus cabezas rondaban propósitos de grandeza:
"Mi comida será la mejor", haré lo imposible por impresionarlos. "Obviamente, multitudes de pensamientos envidiosos, mezquinos y cobardes".
Anita, una de las campesinas residente en el pueblo "Cristal", sencilla, hermosa, de buenos sentimientos y esplendida cocinera,"Ella era la piñata ideal a la que los demás golpearían", por la sencilla razón de que hacía exquisitos postres. Ese mismo día, entrando el anochecer, Anita dormía, calló en sueño profundo, ¡ciertamente!, ni siquiera escuchó el rechinar de la puerta cuando la abrían silenciosa e inesperadamente; Este individuo de identidad incógnita, tenía planeado eliminar a Anita, con el fin de descartarla como obstáculo. "Tristemente", lo menos pensado ¡sucedió!, Anita murió a manos del sujeto sin ninguna oportunidad de escape. El chisme corrió muy rápido entre la gente, " claro", pueblo chiquito,infierno grande. Lo más sorprendente de la situación es que a nadie, pero a nadie, le importo lo acontecido, con esto dejaron a vista el deseo aberrado por ser el mejor.
Llegó la celebración de Pascua, retumbaban los tambores y el sonido pueblerino de la música, el gentío disfrutaba alegremente, bebían, reían , comían o preferían únicamente charlar. Una voz aguda interrumpió el alboroto para dar la noticia de que era hora de comer. Esta extraña voz desconocida, provenía del cielo. todos permanecieron callados un breve rato, pero luego se acercaron al centro del lugar donde bailaban, cargando consigo sus obras culinarias. La misma voz propuso intercambiar comidas y probar la del prójimo, así, darían su opinión.
A tal grado creció la crítica entre ellos, que con golpes solucionaron sus diferencias. La reunión fue un grandísimo desastre, además de haber dejado detrás la muerte injustificada de Anita; también se pelearon tal cual animales rabiosos .
La escena perturbadora ocasionó el despertar de una entidad superior, ¿ recuerdan a la voz?, se trataba de un ángel justiciero, cuya morada reposaba suspendida, "casualmente", en aquel incomprendible brillo situado en el techo de las casas. El cielo tembló, partiéndose en dos, de gigantesco agujero surgió el rostro blanquecino del ángel y les dijo:
" Soy su protector, pero ante tantas barbaridades cometidas, por haber robado la vida de una criatura inocente, por guardar en sus corazones excusas, pensamientos y sentimientos podridos, Yo devastaré el pueblo junto a ustedes".
Cumpliendo lo dicho, aquel rostro enfadado escupió meteoros de fuego, transformando cuerpos en carbón, casas en escombros, y existencias en almas que deambularían en el infierno.
Tanta maldad, tanto egoísmo vil, provocó la perdición del pueblo. Yacían cenizas, cenizas las cuales el soplido del viento cargo en su regazo, llevándolas a un sitio llamado: "Olvido".
El ángel sujetó con tanta fuerza al espíritu de Anita y lo arrojó justo en las colinas que rodeaban al lugar. Aquí, ella crecería hecha flor, donde en los interminables amaneceres por venir, daría protección a infortunados, con la esperanza de vivir, "arrancada".
Tras colinas, exactamente donde se levanta el sol, los campesinos comienzan una dura tarea, " arraigar la tierra", dándole frescura y sembrando lo que será su comida durante un mes, maiz,caraotas y flores para adornar las calles, ya que en pocos días, allí en el pueblo, celebrarían "Pascua". Este pueblito lo llamaron el Cristal, asi le pusieron cuando lo ocuparon, se debia a que por las mañanas, saliendo los primeros rayos del sol, se podía apreciar con esplendor un brillo en lo alto de sus casas. Nunca hallaron explicación alguna del extraño brillo, siempre decian: "quizás sea la época", hace mucho calor y el material en el techo de nuestras casas es de zinc.
En este pueblo abundaban los chismes, diversas clases de personas egoistas, mal intencionadas, tiraban la piedra y escondían la mano; Sólo se les podía ponderar ,tan gran pasión al trabajar.
Acercandoce el esperado momento, se reunieron en la plaza, allí cada uno escogió cual postre traería. Después de haberse repartido lo correspondido, ocurrió algo raro, parecia como si el tiempo se hubiese detenido, se miraron unos a los otros y por sus cabezas pasaban cosas como:
"Mi comida será la mejor", haré lo imposible por impresionarlos. "Obviamente, multitudes de pensamientos envidiosos, mesquinos y cobardes".
Anita, una de las campesinas, sencilla, hermosa, de buenos sentimientos y explendida cocinera. Ella era la piñata ideal a la que los demás golpearían, por la sencilla razón de que hacia exquisitos postres. Ese mismo día, entrando el anochecer, Anita dormia, calló en sueño profundo, ¡ciertamente!, ni siquiera escucho el rechinar de la puerta cuando la abrían, este individuo tenía planeado eliminar a Anita, con el fin de descartarla como obstáculo. Tristemente, lo menos pensado ¡sucedio!, Anita murió a manos del sujeto sin ninguna oportunidad de escape. El chisme corrió muy rápido entre la gente, " claro", pueblo chiquito,infierno grande. Lo más sorprendente de la situación, es que a nadie, pero a nadie, le importo lo acontecido, con esto dejaron a vista el deseo aberrado por ser el mejor.
Llegó la celebración de Pascua, retumbaban los tambores y el sonido pueblerino de la música, el gentío disfrutaba alegremente, bebían, reian , comían o preferían únicamente charlar. Una voz aguda, interumpió el alboroto para dar la noticia de que era hora de comer. Esta extraña voz desconocida, provenía del cielo. todos permanecieron callados un breve rato, pero luego se acercaron al centro del lugar donde bailaban, cargando consigo sus obras culinarias. La misma voz propuso intercambiar comidas y probar la del prójimo, asi, darían su opinión.
A tal grado creció la crítica entre ellos, que con golpes solucionaron sus diferencias, la reunión fué un grandísimo desastre, dejaron detrás la muerte injustificada de Anita, tambien se pelearon tal cual animales rabiosos .
La escena perturbadora ,ocasionó el despertar de una entidad superior, ¿ recuerdan a la voz?, se trataba de un Angel justiciero. El cielo tembló, partiendose en dos, de gigantesco agujero, surgió el rostro blanquecino del Angel y les dijo:
" Soy su protector, pero ante tantas barbaridades cometidas, por haber robado la vida de una criatura inocente, por guardar en sus corazones excusas, pensamientos y sentimientos podridos, " Yo devastare el pueblo junto a ustedes".
Cumpliendo lo dicho, aquel rostro enfadado, escupió meteoros de fuego, transformando cuerpos en carbón, casas en escombros, y existencias en almas que deambularían en el infierno.
Tanta maldad, tanto egoísmo vil, provocó la perdición del pueblo, yacian cenizas, cenizas las cuales el soplido del viento cargo en su regazo, llevandolas a un sitio llamado: "Olvido".
El Angel sujetó con tanta fuerza al espíritu de Anita y lo arrojó justo en las colinas que rodeaban al lugar, aquí, ella crecería hecha flor, donde en interminables amaneceres, daría protección a infortunados con la esperanza de vivir arrancada.
Uffff, bellas metaforas se despliegan en esta prosa, logran trasladarnos por un instante a un magico momento de justicia. me gusto mucho. Te seguire en este mundo nuevo para mi y tal vez me anime a seguir tus pasos, José, tal vez.
Cariños y estrellas!!