El humo ceniciento de esos jazmines,
hechizan y tiñen nuestras auras.
Llueve y el pinar no es un refugio,
pero vuelve sensitivo al mantillo bajo nuestros pies.
El caracol continúa su recorrido sobre la piel,
se alimenta de tus flores encarnadas.
La babaza y la llovizna se amalgaman;
aún así; eres sana, ceniza malvácea.
Se han fugado todos los reflejos.
(De a poco, una pluma va relamiendo los realces de la personalidad )
El lomo de una tortuga,
siendo yo minúsculo y ella miniatura,
sería el lecho carnal
que elegiría para tallar
una imagen dramática:
El caracol rondándote el pezón
y yo acariciándote el botón con la pluma.
(Ahora el alma, entrometida, se desborda hasta los poros que son balcones, y declara )
El lomo de la tortuga,
-En sus casillas que son decoro, te amo filosóficamente-
siendo minúsculo yo y tú miniatura,
-Inmóvil y de porcelana desapareces en la metáfora-
álveo generoso
-Plástica necesidad que grita mi espalda-
te elijo para tallar
-Entrar sin bravura en el tallo tierno, en el surco cuando se pliega al gemido-
una alegoría dramática.
-La de violar la madera y morder el pan preñado; hasta chascar la materia-
(El caracol te resbala los pechos)
¡Yo me convierto de plumas !
(Nos crujimos hasta consentirnos el amor en el averno de la carne. Y cuando logramos destinarnos )
La sangre en eclipse ha dorado nuestras miradas.
-Somos seres de oro y fuego-
hechizan y tiñen nuestras auras.
Llueve y el pinar no es un refugio,
pero vuelve sensitivo al mantillo bajo nuestros pies.
El caracol continúa su recorrido sobre la piel,
se alimenta de tus flores encarnadas.
La babaza y la llovizna se amalgaman;
aún así; eres sana, ceniza malvácea.
Se han fugado todos los reflejos.
(De a poco, una pluma va relamiendo los realces de la personalidad )
El lomo de una tortuga,
siendo yo minúsculo y ella miniatura,
sería el lecho carnal
que elegiría para tallar
una imagen dramática:
El caracol rondándote el pezón
y yo acariciándote el botón con la pluma.
(Ahora el alma, entrometida, se desborda hasta los poros que son balcones, y declara )
El lomo de la tortuga,
-En sus casillas que son decoro, te amo filosóficamente-
siendo minúsculo yo y tú miniatura,
-Inmóvil y de porcelana desapareces en la metáfora-
álveo generoso
-Plástica necesidad que grita mi espalda-
te elijo para tallar
-Entrar sin bravura en el tallo tierno, en el surco cuando se pliega al gemido-
una alegoría dramática.
-La de violar la madera y morder el pan preñado; hasta chascar la materia-
(El caracol te resbala los pechos)
¡Yo me convierto de plumas !
(Nos crujimos hasta consentirnos el amor en el averno de la carne. Y cuando logramos destinarnos )
La sangre en eclipse ha dorado nuestras miradas.
-Somos seres de oro y fuego-