James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Me quedé dormido y el libro en mis manos
y al soñar leía y seguía hablando
contando un relato de alta fantasía
palabra en el labio besando poesía.
Era un enseñario sin tener doctrinas
un aprendiciario de inicio a derivas
y el delicamiento del gusto a lo amargo
me quedé dormido tenso en mi letargo.
Del libro soñado.
y al soñar leía y seguía hablando
contando un relato de alta fantasía
palabra en el labio besando poesía.
Era un enseñario sin tener doctrinas
un aprendiciario de inicio a derivas
y el delicamiento del gusto a lo amargo
me quedé dormido tenso en mi letargo.
Del libro soñado.
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