darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
El azar devora las entrañas pútridas
de una entidad que desea calmar
su dolor.
Olor penetrante,
sangre disgregada en las venas
de un sistema frustrante.
Zombis citadinos se deslizan
en un espacio desolado.
Un ser para-sí te calma el desdén,
deduces que el olvido regurgitará
tu esencia.
Causalidad triturando a la casualidad.
Enconadas presencias deambulan
en un arpegio,
en una armonía,
en un contrapunto maquiavélico.
Ángeles promiscuos,
demonios sonrientes,
manzana de luz,
arbusto de fuego.
Besas a Mefistófeles,
murmullos del inferno
te saturan de lo cognitivo,
de la verdad,
de las ansias de visualizar
el ocaso de la élite.
Percibes el alivio de una doctrina inteligible.
¡Anhelas destrozar tu élan inextinguible!
de una entidad que desea calmar
su dolor.
Olor penetrante,
sangre disgregada en las venas
de un sistema frustrante.
Zombis citadinos se deslizan
en un espacio desolado.
Un ser para-sí te calma el desdén,
deduces que el olvido regurgitará
tu esencia.
Causalidad triturando a la casualidad.
Enconadas presencias deambulan
en un arpegio,
en una armonía,
en un contrapunto maquiavélico.
Ángeles promiscuos,
demonios sonrientes,
manzana de luz,
arbusto de fuego.
Besas a Mefistófeles,
murmullos del inferno
te saturan de lo cognitivo,
de la verdad,
de las ansias de visualizar
el ocaso de la élite.
Percibes el alivio de una doctrina inteligible.
¡Anhelas destrozar tu élan inextinguible!