NIÑA DE TIERRA
Poeta fiel al portal
No sabía si me encontraba totalmente sola,
o rodeada de presencias expectantes
No sentía dolor en una zona específica,
sino que todo mi cuerpo ardía panicosamente.
Y entonces comenzó.
Su saludo de bienvenida fue una repentina ceguera.
Sus maletas fueron rígidos calambres.
Y toda su residencia
fue la más retorcida y obtusa alucinación
que destrozó por completo mis últimas fuerzas.
Fue ahí cuando la mente,
totalmente enferma,
tomó las riendas de los pensamientos.
Y ahí, ciega e inmóvil,
no pude hacer más que escucharla.
Y ahí, ciega e inmóvil,
no pude hacer más que rogar por mi muerte.
o rodeada de presencias expectantes
No sentía dolor en una zona específica,
sino que todo mi cuerpo ardía panicosamente.
Y entonces comenzó.
Su saludo de bienvenida fue una repentina ceguera.
Sus maletas fueron rígidos calambres.
Y toda su residencia
fue la más retorcida y obtusa alucinación
que destrozó por completo mis últimas fuerzas.
Fue ahí cuando la mente,
totalmente enferma,
tomó las riendas de los pensamientos.
Y ahí, ciega e inmóvil,
no pude hacer más que escucharla.
Y ahí, ciega e inmóvil,
no pude hacer más que rogar por mi muerte.