romanovski
Poeta recién llegado
El summum bonum del ideograma
se halla en el punto muerto
entre la palabra
y su idea graficada,
con un símbolo
de la síntesis de conocimiento
desenvolviendo la amalgama
del significado completo.
El enigma de la grafía vibrada
será desvelado
a razón
de la idea simplificada
dando vida al pleroma del alma
con la pronunciación adecuada
al hálito del viviente
con el espíritu
y el sonido envolvente del ideograma.
Será creador del tiempo a escala
de ocho ritmos octaédricos
que agilizan la realidad desfragmentada
con el fragmento del número perfecto,
que abra la puerta del cielo
al hombre resurrecto
y lo haga difusor del compás maestro
en el límite del octavo tiempo
en un fractal infinito
consumiendo el punto muerto,
entre la idea y su grafía
simbolizando un único elemento
capaz de disolver un cuerpo
con la correcta sintonía
del octavo reino
que habita
en el intervalo de una nota
que intercala la palabra perdida.
Será restablecida
en el centro del octaedro
y su contrapartida
no habiendo aún desplegado el plano
pero trasladando el punto muerto
a un cuerpo orientado
en el intervalo maestro,
cuyo único elemento
es la medida fija
en unión al todo sin fermento,
así como cada idea expresada
en la grafía orientada
al significado pleno.
Hará que el entendimiento
sea una síntesis
del número perfecto
cuyo complemento
será inversamente proporcional
al símbolo del octavo elemento,
siendo el disolvente universal
que marca el ritmo y el compás
de la onda sinusoidal
del cuerpo mineral.
Sintonizará con la nota octava
en el cambio de fase confirmada
donde la arcana pronunciación
del ideograma
llevará al multiverso
ocho veces enlazando
cada octavo elemento
en una síntesis perfecta
de puros fundamentos ideográficos.
El punto muerto
hallará su horizonte de sucesos
a razón áurea
con la palabra y el número perfectos,
formando el símbolo del octaedro
en un infinito juego
de acertijos con solución
a la idea primera de ocho significados
enlazando cada uno de los significantes ideados
perfeccionando la obra
del ideograma desplegado
en la palma de cada mano
que abre la puerta
a un cielo estrellado.
La fuente gotea
la sustancia del octavo movimiento
orientado al único ángulo perfeccionado
que todo lo ve
en perspectiva a ambos lados
del óculo sagrado,
que mana sangre
fruto cultivado
por haber sintetizado
el summum bonum del octavo elemento
en un universo replicado,
una vez y otra
hasta que el principio de vibración
sea consumado
y el punto muerto
entre la idea y su grafía
sea dibujado en cada cuerpo,
en una sintonía
de ocho plenos movimientos
convirtiendo el alma mía
en el infinito plano
que se mueve
en un reposo extremo.
El ideograma se habrá entendido
cuando a través del círculo contraído
la música en su compás
de ocho puntos infinitos
haya dado entendimiento al sabio
qué habrá sido bendito
tras unir el punto de ocho notas
al plano invertido.
Fin.
Romanovski ©.
se halla en el punto muerto
entre la palabra
y su idea graficada,
con un símbolo
de la síntesis de conocimiento
desenvolviendo la amalgama
del significado completo.
El enigma de la grafía vibrada
será desvelado
a razón
de la idea simplificada
dando vida al pleroma del alma
con la pronunciación adecuada
al hálito del viviente
con el espíritu
y el sonido envolvente del ideograma.
Será creador del tiempo a escala
de ocho ritmos octaédricos
que agilizan la realidad desfragmentada
con el fragmento del número perfecto,
que abra la puerta del cielo
al hombre resurrecto
y lo haga difusor del compás maestro
en el límite del octavo tiempo
en un fractal infinito
consumiendo el punto muerto,
entre la idea y su grafía
simbolizando un único elemento
capaz de disolver un cuerpo
con la correcta sintonía
del octavo reino
que habita
en el intervalo de una nota
que intercala la palabra perdida.
Será restablecida
en el centro del octaedro
y su contrapartida
no habiendo aún desplegado el plano
pero trasladando el punto muerto
a un cuerpo orientado
en el intervalo maestro,
cuyo único elemento
es la medida fija
en unión al todo sin fermento,
así como cada idea expresada
en la grafía orientada
al significado pleno.
Hará que el entendimiento
sea una síntesis
del número perfecto
cuyo complemento
será inversamente proporcional
al símbolo del octavo elemento,
siendo el disolvente universal
que marca el ritmo y el compás
de la onda sinusoidal
del cuerpo mineral.
Sintonizará con la nota octava
en el cambio de fase confirmada
donde la arcana pronunciación
del ideograma
llevará al multiverso
ocho veces enlazando
cada octavo elemento
en una síntesis perfecta
de puros fundamentos ideográficos.
El punto muerto
hallará su horizonte de sucesos
a razón áurea
con la palabra y el número perfectos,
formando el símbolo del octaedro
en un infinito juego
de acertijos con solución
a la idea primera de ocho significados
enlazando cada uno de los significantes ideados
perfeccionando la obra
del ideograma desplegado
en la palma de cada mano
que abre la puerta
a un cielo estrellado.
La fuente gotea
la sustancia del octavo movimiento
orientado al único ángulo perfeccionado
que todo lo ve
en perspectiva a ambos lados
del óculo sagrado,
que mana sangre
fruto cultivado
por haber sintetizado
el summum bonum del octavo elemento
en un universo replicado,
una vez y otra
hasta que el principio de vibración
sea consumado
y el punto muerto
entre la idea y su grafía
sea dibujado en cada cuerpo,
en una sintonía
de ocho plenos movimientos
convirtiendo el alma mía
en el infinito plano
que se mueve
en un reposo extremo.
El ideograma se habrá entendido
cuando a través del círculo contraído
la música en su compás
de ocho puntos infinitos
haya dado entendimiento al sabio
qué habrá sido bendito
tras unir el punto de ocho notas
al plano invertido.
Fin.
Romanovski ©.
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