• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El hermoso gato negro

Cuentista

Silencio, un cuento.

EL HERMOSO GATO NEGRO


Cada noche, al sonar levemente el péndulo del viejo carillón
al sonar tan levemente, que solo yo puedo oírlo en un sordo latido,
distraído en el silencio que tácita a mí trae la noche cada segundo caído
escucho suave... muy, muy suavemente, pues solo yo lo alcanzo a escuchar,
el susurro de un leve murmullo, tan oscuro como el luto negro
tan umbroso de pelaje cual diantre del necroso infierno
el de un hermoso gato negro.



Agazapado a mis pies helados, gélidos de compañía humana
el oscuro centinela de lustres pupilas vidriosas... me murmulla.
Ese pálido susurro, ese débil balbuceo temeroso a reprochar
el que muy... muy tenuemente, tan solo yo procuro en escuchar
cada noche, y al sonar el péndulo colgante del gastado carillón
me murmulla acurrucado a mi lecho con leve latido
el de un hermoso gato negro.



El espanto, agudiza mis miedos mientras esa forma despiadada
negruzca cual pico de urraca, susurra, pues no maúlla...
susurra en mi lecho postrado a mi pecho
levitando su sombra en mi alcoba de rojas cenizas
y a cada palabra, a cada murmullo prendido, me apago
rompo en trizas sobre la oscuridad de aquellas soflamas
las de un hermoso gato negro.



Al cerrar mis ojos enerves creyendo iluso espantar al mal,
a esa ánima viviente desde el más pardusco ropaje de tono teñida,
vuelvo el susurro a escuchar, mas no me atrevo... no lo hago, a reprochar
suena la tierra en mi cuarto golpeando a cada pala de arena
¡Suena la tierra en mi cuarto! Donde la tumba, a cada pala se llena
y así zumba tenue el murmullo, muy, muy tenuemente
el de un hermoso gato negro.



Cada noche, mendiga mi alma el nómada oscuro de lomo escarpado
que tumba dormido en su sueño y ahora demora, demora callado
tiznado en las sombras que abrazan mi pecho, y así en mi lecho
espera callado al último latido... al último pálpito tañido en mi corazón.
El viento ulula fuera, se agita calmado olvidando mi cuarto
donde el péndulo cobrizo ya no late, ya no late en mi cuarto
y así se aleja con pardas pisadas, muy... muy lentamente
un precioso gato negro.



“Cuentista” 2015.
 
Última edición:
Excelente poema oscuro y tenebroso estimado compañero,
es un tema que me encanta
pues soy asiduo a fantasmas y toda clase de aparecidos,
ya sean animales o humanos,
gracias por éste regalo.
Un saludo.
 
Estremecedor poema, amigo.

Es una gran obra para nuestro deleite.

Un abrazo grande.
 
Última edición:
Atrás
Arriba