lore1
Poeta que considera el portal su segunda casa
Panchita es una hadita,
despistada y chiquitita
que hace muy poco ha empezado
a utilizar su varita.
Ayer todas las hadas
se internaron en el bosque,
para entre todas recolectar,
moras, castañas y setas.
y mientras ellas lo hacían,
Panchita que es la más pequeñita,
enseguida se puso a jugar
con su amiguito el gorrión.
El gorrioncillo a su alrededor revoloteaba
y ella cantaba y bailaba.
Cuando la varita al aire tiraba,
el pajarillo con el pico la paraba.
Cuando recogieron la fruta
regresaron todas a casa.
Relucían todas las varitas,
menos la del hada Panchita,
que la había perdido en el bosque.
No dejaba de llorar,
le dolía mucho el corazón
porque el hada principal
la había encerrado en su habitación.
De pronto dejó de suspirar
porque escuchó un dulce trinar
en el alfeizar de la ventana.
Era el dulce gorrioncillo,
con la mágica varita
enredada en sus patitas.
Gracias mi buen amigo,
sabía que podía contar contigo,
Le dijo muy contenta,
Mientras cogía la varita
y con un gracioso movimiento
convirtió una goma de borrar
en un sabroso granito de trigo,
que su amiguito no dejaba de picotear.
despistada y chiquitita
que hace muy poco ha empezado
a utilizar su varita.
Ayer todas las hadas
se internaron en el bosque,
para entre todas recolectar,
moras, castañas y setas.
y mientras ellas lo hacían,
Panchita que es la más pequeñita,
enseguida se puso a jugar
con su amiguito el gorrión.
El gorrioncillo a su alrededor revoloteaba
y ella cantaba y bailaba.
Cuando la varita al aire tiraba,
el pajarillo con el pico la paraba.
Cuando recogieron la fruta
regresaron todas a casa.
Relucían todas las varitas,
menos la del hada Panchita,
que la había perdido en el bosque.
No dejaba de llorar,
le dolía mucho el corazón
porque el hada principal
la había encerrado en su habitación.
De pronto dejó de suspirar
porque escuchó un dulce trinar
en el alfeizar de la ventana.
Era el dulce gorrioncillo,
con la mágica varita
enredada en sus patitas.
Gracias mi buen amigo,
sabía que podía contar contigo,
Le dijo muy contenta,
Mientras cogía la varita
y con un gracioso movimiento
convirtió una goma de borrar
en un sabroso granito de trigo,
que su amiguito no dejaba de picotear.
Última edición:
