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El gusanito engañado

Mary Mura

Poeta veterano en el portal
El gusanito engañado

Trepaba muy lentamente
un gusanillo a la rama,
imaginando el manjar
que alegremente esperaba.

Era una hermosa manzana
que en la rama jugueteaba,

sin avizorar siquiera
la llegada del gusano.

El gusano al fin llego
a su preciada manzana,

sin ver que había caído
en una cruel emboscada.

La manzana era una trampa
para atrapar al gusano,
que muy pronto se dio cuenta
que había sido engañado.


Dice el refrán " Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía "

Presta atención antes de aceptar el ofrecimiento de extraños pues puede ser una trampa.

 
El gusanito engañado

Trepaba muy lentamente
un gusanillo a la rama,
imaginando el manjar
que alegremente esperaba.

Era una hermosa manzana
que en la rama jugueteaba,

sin avizorar siquiera
la llegada del gusano.

El gusano al fin llego
a su preciada manzana,

sin ver que había caído
en una cruel emboscada.

La manzana era una trampa
para atrapar al gusano,
que muy pronto se dio cuenta
que había sido engañado.


Dice el refrán " Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía "

Presta atención antes de aceptar el ofrecimiento de extraños pues puede ser una trampa.

Lindo poema y muy sabio tu consejo, especialmente útil para los niños. Feliz finde.
 
El gusanito engañado

Trepaba muy lentamente
un gusanillo a la rama,
imaginando el manjar
que alegremente esperaba.

Era una hermosa manzana
que en la rama jugueteaba,

sin avizorar siquiera
la llegada del gusano.

El gusano al fin llego
a su preciada manzana,

sin ver que había caído
en una cruel emboscada.

La manzana era una trampa
para atrapar al gusano,
que muy pronto se dio cuenta
que había sido engañado.


Dice el refrán " Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía "

Presta atención antes de aceptar el ofrecimiento de extraños pues puede ser una trampa.

Un bello poema como sólo tú sabes hacer Mary, me gustó pasar por tu espacio. Un abrazo
 
El gusanito engañado

Trepaba muy lentamente
un gusanillo a la rama,
imaginando el manjar
que alegremente esperaba.

Era una hermosa manzana
que en la rama jugueteaba,

sin avizorar siquiera
la llegada del gusano.

El gusano al fin llego
a su preciada manzana,

sin ver que había caído
en una cruel emboscada.

La manzana era una trampa
para atrapar al gusano,
que muy pronto se dio cuenta
que había sido engañado.


Dice el refrán " Cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía "

Presta atención antes de aceptar el ofrecimiento de extraños pues puede ser una trampa.

Un bellomensaje en tu poema. desconfiar puede ser lo mejor para aceptar
la realidad y asi no ver entorpecidos los instantes mas vitales. bellissimo.
saludos de luzyabsenta
 
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