@ndreinb
Poeta asiduo al portal
El guerrero de la luna
Como siempre mis palabras
son efímeras...
como todos los cuentos
...son solo cuentos en donde los finales,
para mí no son los que todo el mundo espera.
Esos finales se quedan en los sueños,
(por eso lo son).
En donde una noche la luna se colgó,
única e irrepetible.
Deseando poder viajar sobre ella,
tan mágica y glamorosa.
Como una princesa perdida por la noche,
en donde su luz reflejó
la espalda más bella
de un negro dibujo que la noche soñó.
Volver al encuentro,
de naturaleza humana olvidada,
él siempre lo deseó.
El ver el más allá,
las sensaciones de saber que la realidad,
es tan solo una jungla de asfalto
y es el estancamiento del ser.
Y ahí se encuentra la guerra del guerrero,
que se embarca en un tablero de ajedrez
(sabe bien que el es el rey).
Pero va a sumergirse con la humildad de un peón.
Correrá y tendrá en cada paso el valor
de jugar con todas las piezas,
(será el dueño de su juego).
Y logrará todo de la manera más simple,
lo que nunca imaginó,
lo más incomprensible.
Hoy quién sabe dónde está,
y hacia dónde irá.
Solo sé de él
que bajo la luna se queda,
y tal vez la noche lo lleve
a donde nunca regresará,
y se complemente con lo que pocos entienden.
Ahí se quedará
aunque no la alcance,
y de su magia se apodere,
y en ese momento silenciosamente recordará
que ese viaje ya le sucedió.
Como siempre mis palabras
son efímeras...
como todos los cuentos
...son solo cuentos en donde los finales,
para mí no son los que todo el mundo espera.
Esos finales se quedan en los sueños,
(por eso lo son).
En donde una noche la luna se colgó,
única e irrepetible.
Deseando poder viajar sobre ella,
tan mágica y glamorosa.
Como una princesa perdida por la noche,
en donde su luz reflejó
la espalda más bella
de un negro dibujo que la noche soñó.
Volver al encuentro,
de naturaleza humana olvidada,
él siempre lo deseó.
El ver el más allá,
las sensaciones de saber que la realidad,
es tan solo una jungla de asfalto
y es el estancamiento del ser.
Y ahí se encuentra la guerra del guerrero,
que se embarca en un tablero de ajedrez
(sabe bien que el es el rey).
Pero va a sumergirse con la humildad de un peón.
Correrá y tendrá en cada paso el valor
de jugar con todas las piezas,
(será el dueño de su juego).
Y logrará todo de la manera más simple,
lo que nunca imaginó,
lo más incomprensible.
Hoy quién sabe dónde está,
y hacia dónde irá.
Solo sé de él
que bajo la luna se queda,
y tal vez la noche lo lleve
a donde nunca regresará,
y se complemente con lo que pocos entienden.
Ahí se quedará
aunque no la alcance,
y de su magia se apodere,
y en ese momento silenciosamente recordará
que ese viaje ya le sucedió.