Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Cuando el cosmos estalle bajo tus ojos
y el mar no cubra más el fondo de vos,
se abrirá en tu eterno interior
un grito que sacudirá tu voz.
Gira la nostalgia...
Gira la nostalgia alrededor del sol.
Te veré posada dormir,
entre los dedos de un árbol gris,
y tus sueños pintaran las caras
de todos los que olvidaron vivir.
Abrazada a las ramas...
Abrazada a las ramas te veré dormir.
En cuanto el viento sople,
y empape tu piel, con su fina brisa
vas a caer rompiendo tu forma
como cae un adorno de una repisa.
Pero vos seguís...
Pero vos seguís igual y te echas a caminar.
Y aunque el suelo se volvió tu hogar.
Tu grito se oirá.
Tu grito se va a oír.
Las ideas no se van.
ni con el viento, ni con nada.
Y en el último hueco
de tu quieta mirada
voy a descubrir,
que tu grito sigue ahí,
tan latente como el fuego,
tan inmenso como el cielo,
con mas ecos que un espejo
bailando en el ultrasonido
sintiéndose siempre vivo.
Así será...
Así se oirá tu grito al fin.
y el mar no cubra más el fondo de vos,
se abrirá en tu eterno interior
un grito que sacudirá tu voz.
Gira la nostalgia...
Gira la nostalgia alrededor del sol.
Te veré posada dormir,
entre los dedos de un árbol gris,
y tus sueños pintaran las caras
de todos los que olvidaron vivir.
Abrazada a las ramas...
Abrazada a las ramas te veré dormir.
En cuanto el viento sople,
y empape tu piel, con su fina brisa
vas a caer rompiendo tu forma
como cae un adorno de una repisa.
Pero vos seguís...
Pero vos seguís igual y te echas a caminar.
Y aunque el suelo se volvió tu hogar.
Tu grito se oirá.
Tu grito se va a oír.
Las ideas no se van.
ni con el viento, ni con nada.
Y en el último hueco
de tu quieta mirada
voy a descubrir,
que tu grito sigue ahí,
tan latente como el fuego,
tan inmenso como el cielo,
con mas ecos que un espejo
bailando en el ultrasonido
sintiéndose siempre vivo.
Así será...
Así se oirá tu grito al fin.