Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
El gozo de mi piel no sabe a engaño,
ni a duro pedernal ni a frío acero,
le gusta arrebatarse parrandero
honrado por gozar sin hacer daño.
El gozo de mi piel sube el peldaño
que sube a otro peldaño verdadero,
le gusta darse todo por entero
y así seguir subiendo año tras año.
El gozo de mi piel sabe canciones
que llegan de lejanas armonías
que dejan en mi piel sus emociones.
El gozo de mi piel sana los días
en los que su fulgor se hace jirones
perdidos en un mar de anomalías.
ni a duro pedernal ni a frío acero,
le gusta arrebatarse parrandero
honrado por gozar sin hacer daño.
El gozo de mi piel sube el peldaño
que sube a otro peldaño verdadero,
le gusta darse todo por entero
y así seguir subiendo año tras año.
El gozo de mi piel sabe canciones
que llegan de lejanas armonías
que dejan en mi piel sus emociones.
El gozo de mi piel sana los días
en los que su fulgor se hace jirones
perdidos en un mar de anomalías.