Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si me dan a elegir entre los tiempos verbales
me quedo con el gerundio sin lugar a dudas
y aunque parezca más serio
más aburrido y pomposo,
es el que está más vivo,
siempre, siempre en movimiento
en el aquí y el ahora
en el presente continuo,
por eso será que me gusta
porque no es como el participio
siempre añorando el pasado,
ni como el infinitivo
que parece dejarlo todo zanjado
con sus sentencias firmes,
más propias de cementerio
de piedra arrojada en un lago.
El gerundio es el momento
lo que a cada instante pasa
el hoy sin ornamentos
la oportunidad que agarras
el que da la mano
el que se aferra a ella
la sonrisa, la lágrima
el beso que aprovechas
el minuto que no pasa
sin aportarte algo.
Si me dan a elegir entre los tiempos verbales
me quedo con el gerundio sin lugar a dudas,
el momento es ahora, es el hoy, no mañana,
sin que nunca se acabe, sin acabarse nunca.
me quedo con el gerundio sin lugar a dudas
y aunque parezca más serio
más aburrido y pomposo,
es el que está más vivo,
siempre, siempre en movimiento
en el aquí y el ahora
en el presente continuo,
por eso será que me gusta
porque no es como el participio
siempre añorando el pasado,
ni como el infinitivo
que parece dejarlo todo zanjado
con sus sentencias firmes,
más propias de cementerio
de piedra arrojada en un lago.
El gerundio es el momento
lo que a cada instante pasa
el hoy sin ornamentos
la oportunidad que agarras
el que da la mano
el que se aferra a ella
la sonrisa, la lágrima
el beso que aprovechas
el minuto que no pasa
sin aportarte algo.
Si me dan a elegir entre los tiempos verbales
me quedo con el gerundio sin lugar a dudas,
el momento es ahora, es el hoy, no mañana,
sin que nunca se acabe, sin acabarse nunca.