Armonia
Poeta veterana
Que contento maullaba en el tapiz,
dando vueltas lamía su bigote
escondía, tras mantas cual capote
un tesoro, el gatito Regaliz.
Su bigote, frunciendo la nariz,
parece que vigila un gran lingote,
Regaliz, en el juego, es el pivote
esconde y ronronea muy feliz,
arquea la cola, señal de advertencia
rebusca el botín bajo el alfombrado;
hace Regaliz acto de presencia,
el botín escondido es encontrado.
Mueve su cola con gran reverencia,
finaliza el juego, el gato adorado.