Karen Gajda
Poeta adicto al portal
El examen
Los veo sentados en la mesa,
muy concentrados, leyendo palabra para palabra,
tratando de descubrir el sentido del escrito,
cabilando por la gramática inentendible.
Silencio, solo a veces un suspiro o un carraspear,
veo el sudor en su frente,
la tensión está en el aire como una piedra,
rocas en los corazones, rocas que se caerán
cuando todo sea pasado.
Pienso en el futuro con temor.
En unos días yo también tendré un examen,
estaré en el lugar de los que están escribiendo hoy.
¿Cómo lo voy a pasar?
La fiebre del examen ya me abraza.
Me siento enferma,
sólo el pensamiento humedece mis manos,
mi corazón palpita más fuerte.
Estudiando como loca se bloquea mi mente,
nunca voy a recordarme de lo aprendido.
Pero después de esa tormenta
me encontraré con amigos,
me olvidaré de los esfuerzos
para celebrar la vida
que siempre nos dará pruebas.
Los veo sentados en la mesa,
muy concentrados, leyendo palabra para palabra,
tratando de descubrir el sentido del escrito,
cabilando por la gramática inentendible.
Silencio, solo a veces un suspiro o un carraspear,
veo el sudor en su frente,
la tensión está en el aire como una piedra,
rocas en los corazones, rocas que se caerán
cuando todo sea pasado.
Pienso en el futuro con temor.
En unos días yo también tendré un examen,
estaré en el lugar de los que están escribiendo hoy.
¿Cómo lo voy a pasar?
La fiebre del examen ya me abraza.
Me siento enferma,
sólo el pensamiento humedece mis manos,
mi corazón palpita más fuerte.
Estudiando como loca se bloquea mi mente,
nunca voy a recordarme de lo aprendido.
Pero después de esa tormenta
me encontraré con amigos,
me olvidaré de los esfuerzos
para celebrar la vida
que siempre nos dará pruebas.