E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
Ayer, en un huerto cercano, vi un espantapájaros,
los cuervos contentos se posaban en su brazos.
Le pedí a mi madre que haga uno,
para que las aves no se coman nuestro maizal.
Mamá Leonor, se puso a trabajar con nuestra ayuda.
Le puso los pantalones viejos de papá,
y ese sacón rojo de mi hermana,
de perillas le daba.
Le rellenó el cuerpo de pajas,
y lo puso en forma de cruz en nuestro huerto.
Cuando terminó de hacerlo,
todos saltamos de contentos.
Tiene una apariencia muy dulce,
a pesar de espantar pájaros,
me gusta verlo, muy alto,
con sus brazos extendidos,
Muy colorido,
pues mi madre dijo,
que era para que ahuyente mejor a las aves.
Me gusta su cabeza de calabaza
y sus ojos huecos,
con su sombrero de paja,
y su bufanda de cuadros.
¡Hurra, qué bello quedó nuestro amigo!
Gritaban mis hermanos,
Papá lo cargó hasta el huerto,
y dijo que el otro mes
habría que cambiarlo de lugar,
para que las aves no se acostumbren.
Soy feliz viendo todas las tardes,
a nuestro amigo espantapájaros,
tan serio haciendo su labor;
y con sus brazos extendidos,
parece que quisiera volar.
*Autora: Edith Elvira Colqui Roja - Perú -Derechos reservados
Última edición por un moderador: