Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
El escritor
La palabra fue su signo.
Lo asumió sin persignarse;
pues no es capaz de quejarse
quien se considere digno
de su destino maligno
sólo porque Dios lo hace
y está bien si así le place,
¡a callar con la palabra!
¿Se oyó cosa más macabra
que lo que ordena esa frase?
En sí mismo se inspiraba:
la sangre azul de sus trazos,
era tinta de sus vasos
que entre sus labios brotaba
cada vez que no quedaba
más que para hacer un cero
con la gota del tintero,
tras escribirse en la piel
-que en verdad era papel-
sus delirios de librero.
Ariel Carrizo Pacheco
(10 de octubre de 1993)
La palabra fue su signo.
Lo asumió sin persignarse;
pues no es capaz de quejarse
quien se considere digno
de su destino maligno
sólo porque Dios lo hace
y está bien si así le place,
¡a callar con la palabra!
¿Se oyó cosa más macabra
que lo que ordena esa frase?
En sí mismo se inspiraba:
la sangre azul de sus trazos,
era tinta de sus vasos
que entre sus labios brotaba
cada vez que no quedaba
más que para hacer un cero
con la gota del tintero,
tras escribirse en la piel
-que en verdad era papel-
sus delirios de librero.
Ariel Carrizo Pacheco
(10 de octubre de 1993)
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