Kein Williams
Poeta fiel al portal
Un elefantito perdió su trompita
Según le dijeron se la llevó la cheeta
Con miedo de que ella se la comiera
Se fue el elefantito todo una fiera.
La cheeta asustada le dijo la vendí
La cambié por un abrigo animal print
Y el elefantito se fue por la sabana
Y en el camino halló una jirafa.
- ¿Ha visto mi trompa? Le pido ayuda
La jirafa dijo... bueno no dijo, es muda
El elefantito respiraba por la boca
Pues se oxigena por la trompa.
Recorrió Tanzania, llegó al Kilimanjaro
Lo escaló pero su trompita no a hallado
Él triste siguió y en un circo un panda
Le dijo: Alguien la usa de bufanda.
Era un jabalí que se creía rey
Lo halló y le dijo: Se la regalé
A un león que me dijo usurpador
Yo no podía enfrentar a ese león.
Caminó hasta Kenia y halló al León
El soberano dijo : Un mono la robó
Era un mono blanco, raro, sin pelos
Que lanzaba fuego por sus dedos.
El elefantito ya estaba azul
Llegó caminando hasta Timbuctú
Halló allí al mono blanco dormido
Y escapó ayudado por el cocodrilo.
Se puso su trompita y volvió a casa
Los cocodrilos lo tenían en la espalda
Desde entonces son tan importantes
Las trompitas de los elefantes.
Al llegar a sus amigos les dio chiste
Que el elefantito había cogido gripe
Desde entonces por toda la selva
Esa trompita se volvió leyenda.
Según le dijeron se la llevó la cheeta
Con miedo de que ella se la comiera
Se fue el elefantito todo una fiera.
La cheeta asustada le dijo la vendí
La cambié por un abrigo animal print
Y el elefantito se fue por la sabana
Y en el camino halló una jirafa.
- ¿Ha visto mi trompa? Le pido ayuda
La jirafa dijo... bueno no dijo, es muda
El elefantito respiraba por la boca
Pues se oxigena por la trompa.
Recorrió Tanzania, llegó al Kilimanjaro
Lo escaló pero su trompita no a hallado
Él triste siguió y en un circo un panda
Le dijo: Alguien la usa de bufanda.
Era un jabalí que se creía rey
Lo halló y le dijo: Se la regalé
A un león que me dijo usurpador
Yo no podía enfrentar a ese león.
Caminó hasta Kenia y halló al León
El soberano dijo : Un mono la robó
Era un mono blanco, raro, sin pelos
Que lanzaba fuego por sus dedos.
El elefantito ya estaba azul
Llegó caminando hasta Timbuctú
Halló allí al mono blanco dormido
Y escapó ayudado por el cocodrilo.
Se puso su trompita y volvió a casa
Los cocodrilos lo tenían en la espalda
Desde entonces son tan importantes
Las trompitas de los elefantes.
Al llegar a sus amigos les dio chiste
Que el elefantito había cogido gripe
Desde entonces por toda la selva
Esa trompita se volvió leyenda.