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el eco de tu ausencia

chapirulo

Poeta recién llegado
El eco de tu ausencia

Te escribo,
y el silencio me responde.
No con palabras,
sino con la ausencia exacta
de tu voz.

Cada mensaje que no contestas
es una herida que no sangra,
pero arde.
Una espera que se alarga
como sombra al final del día.

No me duele tu “no”,
me duele más tu nada.
Ese modo tuyo de pasar de largo,
como si no me hubieras leído,
como si no me hubieras sentido.

¿Sabes lo que es hablarle al vacío
con el corazón en carne viva?
¿Saber que tus dedos rozan la pantalla
pero no el alma que te llama?

No te culpo.
Quizá no sabes qué decir,
o quizá sí lo sabes
y eso es lo que más duele.

Yo solo quería que supieras
que sigo aquí,
que mi voz aún te nombra en la noche,
que mi deseo no se ha dormido,
aunque tu silencio lo arrulle.

Y sin embargo,
no te buscaré más.
No por orgullo,
sino por respeto.
Porque amar también es saber callar
cuando el otro ya no escucha.

Pero si alguna vez,
en medio de tu calma,
mi nombre te arde en la lengua
como un recuerdo que no se va,
sabrás que fui yo.
El que te esperó en la orilla
hasta que el mar se tragó su voz

ecm 28/12/2025
 
El eco de tu ausencia

Te escribo,
y el silencio me responde.
No con palabras,
sino con la ausencia exacta
de tu voz.

Cada mensaje que no contestas
es una herida que no sangra,
pero arde.
Una espera que se alarga
como sombra al final del día.

No me duele tu “no”,
me duele más tu nada.
Ese modo tuyo de pasar de largo,
como si no me hubieras leído,
como si no me hubieras sentido.

¿Sabes lo que es hablarle al vacío
con el corazón en carne viva?
¿Saber que tus dedos rozan la pantalla
pero no el alma que te llama?

No te culpo.
Quizá no sabes qué decir,
o quizá sí lo sabes
y eso es lo que más duele.

Yo solo quería que supieras
que sigo aquí,
que mi voz aún te nombra en la noche,
que mi deseo no se ha dormido,
aunque tu silencio lo arrulle.

Y sin embargo,
no te buscaré más.
No por orgullo,
sino por respeto.
Porque amar también es saber callar
cuando el otro ya no escucha.

Pero si alguna vez,
en medio de tu calma,
mi nombre te arde en la lengua
como un recuerdo que no se va,
sabrás que fui yo.
El que te esperó en la orilla
hasta que el mar se tragó su voz

ecm 28/12/2025
Una profunda angustia.
A veces nos sentimos abandonados e ignorados.

Saludos
 
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