lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me duele el verde de las hojas,
el retoño dulce y tierno,
y los pétalos de abril
cuando suspira el recuerdo
en los brotes de mi sangre.
Y me duele el reproche del tiempo,
de mi tiempo, en clara ausencia
del más leve roce
y de la tenue caricia.
Mis ojos me engañan,
no existen caracolas en el mar,
ni luciérnagas que alumbren las esferas,
ni suspiros en verdor de primavera.
Se mueren las horas
en los pliegues de mi tez
mientras mi alma reclama
el último espejismo.
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