Orfelunio
Poeta veterano en el portal

El dedo de Dios
Dios dijo por aquí.
Me fui tras el camino,
tan cerca estuve de allí
que creí en el ser fumino.
La nube es goce,
nube obelisco,
la nube es roce
y algún pedrisco.
El dedo dios
en la nube existe;
ahora que sé en lo que insiste,
del dedo en pos
que se despiste,
será el de nos,
después de ver lo que no viste.
El solo dios
es un buen diste,
que en el amor
es cita alpiste;
manutención
y equilibrismo,
que al desamor
solo es abismo,
con el honor
un tanto triste.
Y los rojos sobre grises,
como seres acabados
morderán sus uñas bises;
y en los dientes retemblados,
temblaran lo que quisieron...
Son los fuegos en que ardieron,
que les queman los enfados
sin el puente y sin cayados.
Cojos todos por embuste,
¡ira en todo lo inventado!,
que si humos son velados,
esos velos tan temibles
son los vuelos de lo humano.
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