Stephan Banderline
Nubes y burbujas en la noche <3
Uno es preso de sí mismo,
Por eso escucho voces en mi cabeza,
Y el cartucho de versos se acabó,
Que horrible sensación.
Y así brilló una voz en la mañana,
Un portador de malas vibras,
Un cuervo en mi ventana,
En mi cornisa el picoteaba.
Me susurró verdades proféticas,
Y supe decirles con desprecio,
“Estáis irritados, iros al infierno”,
¡Que miserable esperpento!
Y así pues termina el autor,
Tan miserable como Kafka,
Tan confundido como voz,
Y con un no tan fluido soneto,
La causa de su adicción.
Por eso escucho voces en mi cabeza,
Y el cartucho de versos se acabó,
Que horrible sensación.
Y así brilló una voz en la mañana,
Un portador de malas vibras,
Un cuervo en mi ventana,
En mi cornisa el picoteaba.
Me susurró verdades proféticas,
Y supe decirles con desprecio,
“Estáis irritados, iros al infierno”,
¡Que miserable esperpento!
Y así pues termina el autor,
Tan miserable como Kafka,
Tan confundido como voz,
Y con un no tan fluido soneto,
La causa de su adicción.