Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
El lado opuesto está en silencio,
se cansó el destino de correr,
hasta las uvas sufren de desprecio
y los dinosaurios dejaron de crecer.
Contaban ayer cerca del parque
la historia de dos bellos enamorados
que conocieron el amor por un instante
y se soñaron con dos besos colorados.
Sin anillo de compromiso, ni luna de miel,
sin papeles testamentarios de por medio,
sucumbieron al dulce olor de la piel
y se amaron para darse su remedio.
Pajarillos libres que volaron tocando nube,
querubines que deseaban desvelarse por amor,
ángeles de alas blancas que Dios sube
al firmamento para enfriarse de calor.
Y el día que ella comentó tener un amante
se le vino el mundo a él entre los pies,
su boca no volvió a dar un beso hilarante
y se les puso el mundo de revés.
Contaban ayer cerca del parque
la historia de dos bellos enamorados
a los que el barrio conoció por un instante
y en cuyo amor se vistieron de jurados.
se cansó el destino de correr,
hasta las uvas sufren de desprecio
y los dinosaurios dejaron de crecer.
Contaban ayer cerca del parque
la historia de dos bellos enamorados
que conocieron el amor por un instante
y se soñaron con dos besos colorados.
Sin anillo de compromiso, ni luna de miel,
sin papeles testamentarios de por medio,
sucumbieron al dulce olor de la piel
y se amaron para darse su remedio.
Pajarillos libres que volaron tocando nube,
querubines que deseaban desvelarse por amor,
ángeles de alas blancas que Dios sube
al firmamento para enfriarse de calor.
Y el día que ella comentó tener un amante
se le vino el mundo a él entre los pies,
su boca no volvió a dar un beso hilarante
y se les puso el mundo de revés.
Contaban ayer cerca del parque
la historia de dos bellos enamorados
a los que el barrio conoció por un instante
y en cuyo amor se vistieron de jurados.