[center:6298c1d843]Las luces están apagadas
Yo nunca en mi vida las he visto encender
Es en un nido equivocado
El lugar donde por gracia llegué a nacer.
El gélido viento me azota
Con su terrible aullido que hace estremecer
Miradas vacías que me observan
Y Sin embargo jamás me llegan a entender.
Negras sombras de carroña
Me acorralan en un solitario rincón
Es el precio que debo pagar
Al no resultar yo de su igual condición.
¿Dónde se halla el nido del cuco?
El lugar al que pueda correr y encontrar
Alguien parecido a mi ser
Una morada acogedora y familiar.
Los ángeles sudando sangre
Se compadecen todos de mi soledad
Llevo una corona de espinas
Que me ata a esta onimosa banalidad.
Paso las noches añorando
Mecerme en el dulce sueño del morir
Y es que la vida me abandona
Pero tal condena nunca se llega a ir.
Encadenado a la realidad
Mamando el pecho de mi imposible sueño
Anhelando con depresión
Ser de mis quedos pasos mi propio dueño.
Imaginando con deseo
Las rojas rosas de mi funerario Edén
Observando fútil belleza
Allí donde los que me siguen no la ven.
Entre lágrimas me pregunto
¿No son agraciadas las flores podridas?
¿No suenan a canto celestial,
El murmurar de las almas afligidas?
Ansío la venida del amor
Que me es ya la única redención posible
Perderme entre unos verdes ojos
Escapando de este mundo aborrecible.
Nadie cose mis cicatrices
En un corazón quebrado de tanto llorar
Lleno de heridas tan profundas
Que ni el devenir del tiempo puede curar.
No hay nadie que entienda por qué
Llueve un mar a diario sobre mis mejillas
La realidad asesina
Sus horas me apuñalan como cuchillas.
El cuco extraviado se encuentra
Demasiado hundido para ser salvado
Pero su cuerpo es tan ligero
Demasiado para morir ahogado.
Con saña mutilan mis alas
Hasta que de cansancio caigo abatido
Encharco entonces mis pulmones
Y lanzo al cielo un grito despavorido:
Por más que incasable busque
Este asfixiante mundo continúa vacío
Soy un desesperado cuco
Y este amargo nido no es el mío.
[/center:6298c1d843]
Yo nunca en mi vida las he visto encender
Es en un nido equivocado
El lugar donde por gracia llegué a nacer.
El gélido viento me azota
Con su terrible aullido que hace estremecer
Miradas vacías que me observan
Y Sin embargo jamás me llegan a entender.
Negras sombras de carroña
Me acorralan en un solitario rincón
Es el precio que debo pagar
Al no resultar yo de su igual condición.
¿Dónde se halla el nido del cuco?
El lugar al que pueda correr y encontrar
Alguien parecido a mi ser
Una morada acogedora y familiar.
Los ángeles sudando sangre
Se compadecen todos de mi soledad
Llevo una corona de espinas
Que me ata a esta onimosa banalidad.
Paso las noches añorando
Mecerme en el dulce sueño del morir
Y es que la vida me abandona
Pero tal condena nunca se llega a ir.
Encadenado a la realidad
Mamando el pecho de mi imposible sueño
Anhelando con depresión
Ser de mis quedos pasos mi propio dueño.
Imaginando con deseo
Las rojas rosas de mi funerario Edén
Observando fútil belleza
Allí donde los que me siguen no la ven.
Entre lágrimas me pregunto
¿No son agraciadas las flores podridas?
¿No suenan a canto celestial,
El murmurar de las almas afligidas?
Ansío la venida del amor
Que me es ya la única redención posible
Perderme entre unos verdes ojos
Escapando de este mundo aborrecible.
Nadie cose mis cicatrices
En un corazón quebrado de tanto llorar
Lleno de heridas tan profundas
Que ni el devenir del tiempo puede curar.
No hay nadie que entienda por qué
Llueve un mar a diario sobre mis mejillas
La realidad asesina
Sus horas me apuñalan como cuchillas.
El cuco extraviado se encuentra
Demasiado hundido para ser salvado
Pero su cuerpo es tan ligero
Demasiado para morir ahogado.
Con saña mutilan mis alas
Hasta que de cansancio caigo abatido
Encharco entonces mis pulmones
Y lanzo al cielo un grito despavorido:
Por más que incasable busque
Este asfixiante mundo continúa vacío
Soy un desesperado cuco
Y este amargo nido no es el mío.