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El corazón vuelto sistema IV .3

A Verd

Poeta recién llegado
El corazón vuelto sistema
IV. Brazo-cañón


Polank me explicaba
con orgullo extraño
nosequé minucias
sobre la irradiación curativa

una técnica
que había sobrevivido décadas
en el Sector Sur.

La última prótesis orgánica
que me habían injertado
los de Inteligencia
comenzaba a chirriar

hasta que lograron sintonizar de nuevo;

me llevé la mano roja a la sien
simulando
sufrir una neuralgia

pero al otro no parecía importarle

y me contaba lo que sabía
sobre el proceso
de reconversión de ondas.


Así que esperaba instrucciones
mientras el otro
solo callaba
para beber de su jarra

lo cual hacía a menudo.

El culo de cristal
y sus cejas pobladas encima
componían una imagen grotesca

y persistía
y yo le daba a entender
que no me importaba su opinión

pero no se daba por aludido
y proseguía

y yo atendía la orden:

alcé mi jarra:
mi brazo rojo
y no bebí:

¿no entendía
que yo no era
precisamente
un civil?

A pesar de mis quejas,
quizá no tenía
por qué conocer
las aptitudes
de nuestros escuadrones;

toqueteó la carne
entre los billetes

bajo la sonrisa
de la bailarina,
y le bailó.


(...)
 
Última edición:
El corazón vuelto sistema
III. Dos pájaros de un tiro


Polank me explicaba
con orgullo extraño
nosequé minucias
sobre la irradiación curativa

una técnica
que había sobrevivido décadas
en el Sector Sur.

La última prótesis orgánica
que me habían injertado
los de Inteligencia
comenzaba a chirriar

hasta que lograron sintonizar de nuevo;

me llevé la mano roja a la sien
simulando
sufrir una neuralgia

pero al otro no parecía importarle

y me contaba lo que sabía
sobre el proceso
de reconversión de ondas.


Así que esperaba instrucciones
mientras el otro
solo callaba
para beber de su jarra

lo cual hacía a menudo.

El culo de cristal
y sus cejas pobladas encima
componían una imagen grotesca

y persistía
y yo le daba a entender
que no me importaba su opinión

pero no se daba por aludido
y proseguía

y yo atendía la orden:

alcé mi jarra:
mi brazo rojo
y no bebí:

¿no entendía
que yo no era
precisamente
un civil?

A pesar de mis quejas,
quizá no tenía
por qué conocer
las aptitudes
de nuestros escuadrones;

toqueteó la carne
entre los billetes

bajo la sonrisa
de la bailarina,
y le bailó.


(...)
La tecnología y la identidad humana.
Me han gustado estas líneas.

Saludos
 
El corazón vuelto sistema
IV. Brazo-cañón


Polank me explicaba
con orgullo extraño
nosequé minucias
sobre la irradiación curativa

una técnica
que había sobrevivido décadas
en el Sector Sur.

La última prótesis orgánica
que me habían injertado
los de Inteligencia
comenzaba a chirriar

hasta que lograron sintonizar de nuevo;

me llevé la mano roja a la sien
simulando
sufrir una neuralgia

pero al otro no parecía importarle

y me contaba lo que sabía
sobre el proceso
de reconversión de ondas.


Así que esperaba instrucciones
mientras el otro
solo callaba
para beber de su jarra

lo cual hacía a menudo.

El culo de cristal
y sus cejas pobladas encima
componían una imagen grotesca

y persistía
y yo le daba a entender
que no me importaba su opinión

pero no se daba por aludido
y proseguía

y yo atendía la orden:

alcé mi jarra:
mi brazo rojo
y no bebí:

¿no entendía
que yo no era
precisamente
un civil?

A pesar de mis quejas,
quizá no tenía
por qué conocer
las aptitudes
de nuestros escuadrones;

toqueteó la carne
entre los billetes

bajo la sonrisa
de la bailarina,
y le bailó.


(...)
Parece de ciencia ficción. Interesante. Un gusto leerte.
 
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