• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El corazón vuelto sistema II .2

A Verd

Poeta recién llegado
(El corazón vuelto sistema
II. Los ojos en la nuca)


(...)

—¡La madre que te parió!

La amenacé, botella en alto,
y os confieso:
de no ser un vino de importación...

Se lo tenía merecido.

Hacía llamadas a escondidas,
seguro a sus amiguitos del trabajo,
o estupideces con su hermana.

Dos minutos,
nosequé del buen tiempo,
arranqué la línea.

Mala suerte:
saltó parte del circuito de la pared;
cabreado
acabé pisando al nene.

Ya hace tiempo
al mediano
lo agarré asomado a la ventana.

Estaría fumando.

Sollozando,
con medio cuerpo fuera,
le hice confesar
que se follaba a su amigo Eduardo.

Desde entonces,
cada vez que venía
le soltaba alguna pulla,
hasta que desapareció.


Así
encerrados,
sin línea

el niño herido en la pierna
y castigado en su cuarto
para no oírlo
(señala mi ayudante)

yo estaba
de peor humor que de costumbre.

Por alguna razón,
cuando acepté
que lo único que me quedaba
era el alcohol,

me venían destellos
de los relatos
de mi abuela
sobre su abuela.

Los Años Oscuros


(...)
 
Última edición:
(El corazón vuelto sistema
II. Los ojos en la nuca)


(...)

—¡La madre que te parió!

La amenacé, botella en alto,
y os confieso:
de no ser un vino de importación...

Se lo tenía merecido.

Hacía llamadas a escondidas,
seguro a sus amiguitos del trabajo,
o estupideces con su hermana.

Dos minutos,
nosequé del buen tiempo,
arranqué la línea.

Mala suerte:
saltó parte del circuito de la pared;
cabreado
acabé pisando al nene.

Ya hace tiempo
al mediano
lo agarré asomado a la ventana.

Estaría fumando.

Sollozando,
con medio cuerpo fuera,
le hice confesar
que se follaba a su amigo Eduardo.

Desde entonces,
cada vez que venía
le soltaba alguna pulla,
hasta que desapareció.


Así
encerrados,
sin línea

el niño herido en la pierna
y castigado en su cuarto
para no oírlo
(señala mi ayudante)
yo estaba
de peor humor que de costumbre.

Por alguna razón,
cuando acepté
que lo único que me quedaba
era el alcohol,

me venían destellos
de los relatos
de mi abuela
sobre su abuela.

Los Años Oscuros


(...)
Una relación tensa y conflictiva.
No creo que el alcohol lo lleve a mucho.
Hay que reflexionar, lidiar y enfrentar esos momentos tan desbastadores.

Saludos
 
Atrás
Arriba