James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Era un niño triste ahora un hombre hosco
que se encierra humilde a escribir sensible
todo un mundo roto.
Atada la pluma, conjuga sus nudos
de lo contagioso, de alumbrar el fondo
de un pozo de negro que pensó: ¡Nosotros!
en la compañía de palabras frías que brotan de: ¡Solos!
empieza a soñar que en puertas del mar hay un corazón de agua: ¡Roto!
que se encierra humilde a escribir sensible
todo un mundo roto.
Atada la pluma, conjuga sus nudos
de lo contagioso, de alumbrar el fondo
de un pozo de negro que pensó: ¡Nosotros!
en la compañía de palabras frías que brotan de: ¡Solos!
empieza a soñar que en puertas del mar hay un corazón de agua: ¡Roto!
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