murdock
Poeta adicto al portal
Pasas por las calles sin mirar
Las gárgolas de los tejados
Te parecen hablar
Descubres ese sombrío tono ladrillo
Que irradia hacia la plaza la catedral
La pregunta parece resonar a la distancia
Pero parece que nadie tiene interés en contestar
Una súbita melodía con olor a epitafio
Se presencia a sonar
Será el conteo final
Un ritmo desprolijo y espantoso
Mientras los santos de los vidríales se perecen mofar
Te das cuenta que no hay marcha atrás
El ritmo de la muerte ha empezado a sonar…
Las gárgolas de los tejados
Te parecen hablar
Descubres ese sombrío tono ladrillo
Que irradia hacia la plaza la catedral
La pregunta parece resonar a la distancia
Pero parece que nadie tiene interés en contestar
Una súbita melodía con olor a epitafio
Se presencia a sonar
Será el conteo final
Un ritmo desprolijo y espantoso
Mientras los santos de los vidríales se perecen mofar
Te das cuenta que no hay marcha atrás
El ritmo de la muerte ha empezado a sonar…