Pasear los dedos entre las humedades de la femenina arena y dejarse arrastrar por el color del placer, por los temblores fríos, en una desnudez comunicada como un brioso acto de amor.
EL CONJURO DE TU PIEL
Hoy quiero sembrar
dejar deslizar mis dedos
febriles para recorrer
ese conjuro de tu piel.
Anoto en la arena mojada
una balada de parpadeo teñido,
miedo bordado, encanto de momentos
enredados por láminas de brisas
que desgajan el peso del silencio
cuando la caricia del viento flota
entre la pesada verbena de los rincones,
así, amapólicos y entre colores de placer.
He querido despertar
en esos brazos de arena;
sumisa desnudez,
estrategia calmada.
Pequeñas perlas perplejas, tus dedos misterio
de rabillos calentados en el temblor frío,
tomo la lluvia de la consternación,
me transporto al sueño de las asfixias
y abro la brecha de los ojos antiguos
que fruncen tu agua en mis manantiales.
He deseado arrastrar
la fuerza de mi latido,
para cazar el mañana,
para vivir el presente.
Se oculta el dolor, sombras y atajo de playa
que se visten de algas de sentimientos
al abrir la puerta de las arenas reposadas,
hermosa caminas con cuerpo cansado.
Eres así mariposa de ritmo visible,
miro sin entender el recodo encantado,
aferro tu baile delante de mi abrazo
y viajo a la locura de las orientaciones.
Viene hacia mí la desnudez,
brisa de nostalgias que llueve
ropa encogida, ahogo,
balsa de velo y aromas.
* * * * * * *
luzyabsenta
EL CONJURO DE TU PIEL
Hoy quiero sembrar
dejar deslizar mis dedos
febriles para recorrer
ese conjuro de tu piel.
Anoto en la arena mojada
una balada de parpadeo teñido,
miedo bordado, encanto de momentos
enredados por láminas de brisas
que desgajan el peso del silencio
cuando la caricia del viento flota
entre la pesada verbena de los rincones,
así, amapólicos y entre colores de placer.
He querido despertar
en esos brazos de arena;
sumisa desnudez,
estrategia calmada.
Pequeñas perlas perplejas, tus dedos misterio
de rabillos calentados en el temblor frío,
tomo la lluvia de la consternación,
me transporto al sueño de las asfixias
y abro la brecha de los ojos antiguos
que fruncen tu agua en mis manantiales.
He deseado arrastrar
la fuerza de mi latido,
para cazar el mañana,
para vivir el presente.
Se oculta el dolor, sombras y atajo de playa
que se visten de algas de sentimientos
al abrir la puerta de las arenas reposadas,
hermosa caminas con cuerpo cansado.
Eres así mariposa de ritmo visible,
miro sin entender el recodo encantado,
aferro tu baile delante de mi abrazo
y viajo a la locura de las orientaciones.
Viene hacia mí la desnudez,
brisa de nostalgias que llueve
ropa encogida, ahogo,
balsa de velo y aromas.
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luzyabsenta