Rigoberto Vera López
Poeta recién llegado
Creo , que la mayoría , habrá tenido alguna vez en sus manos uno de esos libritos con imágenes idílicas de la vida en la tierra repartidos por Los Testigos de Jehová ; a aquellos incrédulos que no lo creen , les digo , que estuve allí ; hermoso en verdad ; mientras me acercaba , lo primero que sentí , una tibieza muy agradable sobre mis manos y rostro ; mientras mis ojos a cada metro que avanzaba , disfrutaban cada vez de mas belleza en el paisaje que me rodeaba y en el horizonte ; al llegar , mis pulmones se llenaron como nunca de pureza y mi corazón se alegro de todo lo que mis ojos veían ; a poca distancia de donde me encontraba , niños de pieles blancas y brillantes cabelleras , vestidos de claros colores , jugaban al resguardo de sus guardadoras de rostros alegres y redondeados por la abundancia. Todo brillaba en esplendor . Mi estadía fue corta ; no se exactamente cuanto tiempo duro pero tuve que emprender mi regreso ; en el camino comprendí que era el Cielo y mientras bajaba , mi corazón se entristeció al ver que todo ese esplendor quedaba a tras , luego me rodeaba el frió y por momentos pestilencia ; en mi nariz sentí escozor , en mis ojos lagrimas y en mi corazón amargura cuando al pasar veía a mis semejantes vestidos de opacos colores en medio de la bruma .