sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo desenfundó su espada
agarró sus sueños
se empiezan en el verso importante
se agitó su cumbre
en el alma
y en el olisqueo de sangre que se cruzo en la raya
que utilizaba su mensaje,
se agarraron
en la cumbre que se disponía
en la apariencia
para fabricar al mundo de los sueños
el cielo siguió desenfundando su espada
y al ritmo de las nubes
se aclimató el sueño al tiempo,
se busco en el arquitecto
del momento
en las palabras
se achicó su sombra
se agigantó el mundo
del verso opuesto
así hasta fabricar al sueño como si fuera un puzzle
en el alto camino de un mundo
de donde solo estaba la llama
así de incienso se hizo la operación
de una mirada
que petrificó al alba.
agarró sus sueños
se empiezan en el verso importante
se agitó su cumbre
en el alma
y en el olisqueo de sangre que se cruzo en la raya
que utilizaba su mensaje,
se agarraron
en la cumbre que se disponía
en la apariencia
para fabricar al mundo de los sueños
el cielo siguió desenfundando su espada
y al ritmo de las nubes
se aclimató el sueño al tiempo,
se busco en el arquitecto
del momento
en las palabras
se achicó su sombra
se agigantó el mundo
del verso opuesto
así hasta fabricar al sueño como si fuera un puzzle
en el alto camino de un mundo
de donde solo estaba la llama
así de incienso se hizo la operación
de una mirada
que petrificó al alba.