Mi niño duerme
en la cuna del tiempo.
Cuentos de lunas y estrellas,
de palomas y pollitos
le relato entre sus sueños.
Las estrellas son lucecitas
que nos enseñan caminos
bonitos y sin retorno.
La luna cuida a los niños
cuando juegan y sueñan
anotándolas en un blanco cuaderno
sus besos, sus risas, sus abrazos…
para cuando sean mayores
leérselas desde el cielo.
Las palomas mensajeras
llevan las carta de las madres
al buzón del “Buen Abuelo”,
el cuida siempre de los pequeños,
y ayuda a los padres
para que siempre sean buenos.
Hay pollitos de juguetes,
pequeños y de colores
para jugar con los niños
cuando despierten del sueño.
A cada niño que nace
le doy un beso de oro
para que se les quede dentro.
Todo mi corazón
vela siempre por ellos.
en la cuna del tiempo.
Cuentos de lunas y estrellas,
de palomas y pollitos
le relato entre sus sueños.
Las estrellas son lucecitas
que nos enseñan caminos
bonitos y sin retorno.
La luna cuida a los niños
cuando juegan y sueñan
anotándolas en un blanco cuaderno
sus besos, sus risas, sus abrazos…
para cuando sean mayores
leérselas desde el cielo.
Las palomas mensajeras
llevan las carta de las madres
al buzón del “Buen Abuelo”,
el cuida siempre de los pequeños,
y ayuda a los padres
para que siempre sean buenos.
Hay pollitos de juguetes,
pequeños y de colores
para jugar con los niños
cuando despierten del sueño.
A cada niño que nace
le doy un beso de oro
para que se les quede dentro.
Todo mi corazón
vela siempre por ellos.