Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Oveja descarriada
Que abandonaste el rebaño
Oveja rebelde
Oveja descastada
Oveja pendeja
Que abandonaste el rebaño
Oveja audaz que te marchaste temprano
Oveja que abrazaste la alborada
Que comiste los frutos prohibidos
Y caminantes por senderos libres de todo y de nada
Cordero de dios que te escapaste
De sus manos
De su filoso verduguillo
De su boca hambrienta sedienta
De su feroz instinto de asesino
Cordero de dios que no fuiste su hijo
Si no igual hubieras muerto en
El palo en la cruz o
En cualquier instrumento de sacrificio
Hicisteis bien en marcharte
Cordero
Hiciste bien en huir
En abandonar el rebaño
Si te hubieras quedado
Aquí te hubiéramos matado
Hubiéramos bebido tu sangre
Hubiéramos comido tu carne
Aquí te hubiéramos sacrificado
Te hubiéramos esquilmado
Te hubiéramos robado tu lana
Te hubiéramos descuartizado
En honor de nuestro padre
En honor de un dios tirano
De un dios humano
O en honor de nuestra hambre
O en la boda de nuestro hermano
O en la muerte de nuestra madre
O de pura alegría
O de puro desmadre
Hubiésemos lavados tus pecados
Y purificado tu alma
A través del crimen
A través del sangrado
O a través del fuego
Y así asado simplemente
Te hubiéramos devorado
Que abandonaste el rebaño
Oveja rebelde
Oveja descastada
Oveja pendeja
Que abandonaste el rebaño
Oveja audaz que te marchaste temprano
Oveja que abrazaste la alborada
Que comiste los frutos prohibidos
Y caminantes por senderos libres de todo y de nada
Cordero de dios que te escapaste
De sus manos
De su filoso verduguillo
De su boca hambrienta sedienta
De su feroz instinto de asesino
Cordero de dios que no fuiste su hijo
Si no igual hubieras muerto en
El palo en la cruz o
En cualquier instrumento de sacrificio
Hicisteis bien en marcharte
Cordero
Hiciste bien en huir
En abandonar el rebaño
Si te hubieras quedado
Aquí te hubiéramos matado
Hubiéramos bebido tu sangre
Hubiéramos comido tu carne
Aquí te hubiéramos sacrificado
Te hubiéramos esquilmado
Te hubiéramos robado tu lana
Te hubiéramos descuartizado
En honor de nuestro padre
En honor de un dios tirano
De un dios humano
O en honor de nuestra hambre
O en la boda de nuestro hermano
O en la muerte de nuestra madre
O de pura alegría
O de puro desmadre
Hubiésemos lavados tus pecados
Y purificado tu alma
A través del crimen
A través del sangrado
O a través del fuego
Y así asado simplemente
Te hubiéramos devorado
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