MaríaA.G
Poeta veterana en el Portal
Destellos plateados de metales colisionando,
el caballero cae nuevamente ante el asesino,
ataviado de negro, como sus ojos y su alma,
envuelto por los espectros de sus condenados.
Gira su espada ágilmente por el espacio,
dibujando espirales de luz de luna en metal,
que pretende terminar enquistando en la garganta,
y que el caballero esquiva, por no morir, reacio.
En guardia, su mente dibuja sus victorias para el reino,
tantos castillos y ciudades conquistadas,
reyes, caballeros, ministros, príncipes y aldeanos,
con sus manos y su espada, por honor, todos muertos.
Recuerdos luctuosos coloreados en azul y negro,
la imagen de su familia yacidas por su enemigo,
entre su ira y distracción, entre la espada y su yugular
está su muerte, morbosa, de sonrisa putrefacta.
¿Por qué? - se preguntaba el infeliz entre gotas saladas.-
¿Quién demonios eres tú para destruir inocentes?.
El verdugo, lacerándolo con sus ojos negros dijo: "Soy tu espejo".
Y surcos rojos recorrieron cual serpiente su espada.
Brillante, muy brillante tu poema, desde esos destellos donde los recuerdos cambian de color en consonancia con esas gotas saladas.
Excelente trabajo, mis aplausos.
Un abrazo grande.