Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Ecos de los soles
No somos el día anterior
sino un espejo del futuro
que tendrá en el día de hoy
un pasado de oro puro.
Somos maestro y alumno,
el negro junto al blanco,
el cálido en el frío,
el pálido del muerto,
el rojo en lo que es vivo,
el vino de los sueños
y el cáliz del olvido.
El rostro que ahora veo
es ya de algún pasado,
y no sé si a quién lo debo
es o no lo reflejado.
Escucho de los hombres
que escuchan a mis voces,
y solo son dos nombres:
espejos con sus noches
que van dejando ecos
antiguos de los soles.
No somos el día anterior
sino un espejo del futuro
que tendrá en el día de hoy
un pasado de oro puro.
Somos maestro y alumno,
el negro junto al blanco,
el cálido en el frío,
el pálido del muerto,
el rojo en lo que es vivo,
el vino de los sueños
y el cáliz del olvido.
El rostro que ahora veo
es ya de algún pasado,
y no sé si a quién lo debo
es o no lo reflejado.
Escucho de los hombres
que escuchan a mis voces,
y solo son dos nombres:
espejos con sus noches
que van dejando ecos
antiguos de los soles.