IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Tiritan,
percepciones sin cuerpo,
fatigan sus consciencias,
almas condenadas al recuerdo,
permanente,
entre densas atemporalidades,
fluye como cauce envenenado,
los placeres de no desear el mal,
alimento para el hambriento,
aún sin llenar carencias,
las esencias de divinidades,
viajan en la primordialidad,
infectando a seres que no sufrían,
pues, ahora,
la mayor condena
es comprenderse afortunado,
eclipsadas sus crías,
bajo el yugo de la martirización.
percepciones sin cuerpo,
fatigan sus consciencias,
almas condenadas al recuerdo,
permanente,
entre densas atemporalidades,
fluye como cauce envenenado,
los placeres de no desear el mal,
alimento para el hambriento,
aún sin llenar carencias,
las esencias de divinidades,
viajan en la primordialidad,
infectando a seres que no sufrían,
pues, ahora,
la mayor condena
es comprenderse afortunado,
eclipsadas sus crías,
bajo el yugo de la martirización.