[center:17641c18d5]
En el jardín del Edén
sembró Dios flores blancas,
Amarillas y negras.
Las blancas eran tan puras,
níveas como un ángel ,
cristalinas como albor de luna,
desde la antigüedad
se conocen bellas.
Las amarillas majestuosas,
dominantes, impetuosas
Como un bostezo de sol.
Las negras exóticas rosas,
de canela dulces como un beso ,
no se marchitan con el tiempo
cuando se añejan como el vino,
es embriagante su sabor
y brillan como luciérnagas
sus pétalos con amor,
Por eso no hay quien se resista
a una flor blanca,
a una flor dorada
pero menos a la de color,
en sus manos la vida misma
se convierte en ilusión.
¡pobre hombre el que no haya probado
del jardín del Edén el néctar de una flor,
por prejuicios y barreras
que matan de raíz su amor!
Píntame angelitos negros
dijo Andrés Eloy,
porque de blanco y matices rojos,
ellas tienen su corazón
y el valor de una rosa
no se mide por su color,
sino por la pureza de su alma
y por ser hijas de un mismo Dios.[/center:17641c18d5]
En el jardín del Edén
sembró Dios flores blancas,
Amarillas y negras.
Las blancas eran tan puras,
níveas como un ángel ,
cristalinas como albor de luna,
desde la antigüedad
se conocen bellas.
Las amarillas majestuosas,
dominantes, impetuosas
Como un bostezo de sol.
Las negras exóticas rosas,
de canela dulces como un beso ,
no se marchitan con el tiempo
cuando se añejan como el vino,
es embriagante su sabor
y brillan como luciérnagas
sus pétalos con amor,
Por eso no hay quien se resista
a una flor blanca,
a una flor dorada
pero menos a la de color,
en sus manos la vida misma
se convierte en ilusión.
¡pobre hombre el que no haya probado
del jardín del Edén el néctar de una flor,
por prejuicios y barreras
que matan de raíz su amor!
Píntame angelitos negros
dijo Andrés Eloy,
porque de blanco y matices rojos,
ellas tienen su corazón
y el valor de una rosa
no se mide por su color,
sino por la pureza de su alma
y por ser hijas de un mismo Dios.[/center:17641c18d5]